La Casa de la Conchas, la Catedral Antigua, la Universidad o el Convento de San Esteban. Todas son visitas obligatorias si se viaja a Salamanca. Pero hay otro lugar que bien merece una visita. El Mesón Cervantes.

Ubicado en plena Plaza Mayor, es quizá uno de los locales más famosos de la ciudad. Conocido por sus pinchos y por sus tortillas rellenas, cuenta con tres ambientes; el mesón, la zona de la barra y su amplia terraza.

Un lugar agradable e iluminado por grandes ventanas que dan a la Plaza Mayor. Un bar donde la música, cuentan en su página web, nunca falta. Decorado en piedra y madera, el local está repleto de imágenes de Miguel de Cervantes, láminas de El Quijote y otros muchos objetos antiguos como balanzas, pesos, molinillos o instrumentos musicales.

Una de sus especialidades es sin duda su famosa tortilla, al roquefort, gratinada de jamón y queso, de atún, vegetal o de patata. Pero en el Mesón Cervantes hay mucho más que probar. Ensaladilla rusa, pastel de cabracho y boca de mar, ensalada de ahumados o boquerones en vinagreta

También ofrecen una amplia variedad de pinchos calientes, entre ellos panceta, pincho moruno, croquetas caseras de jamón york, calamares a la romana, patatas bravas o pulgas de jamón. Sándwiches, platos combinados, raciones de jamón, lomo, chorizo (todo ibérico), calamares, croquetas caseras de huevo y jamón, gambas al ajillo, mollejas encebolladas al estilo de la abuela. La variedad es amplísima y hay mucho donde elegir.

Y cómo no, sus estupendas carnes de la zona, como el chuletón de ternera, el entrecot al roquefort o chuletillas de cordero o solomillo de ternera. Sin duda, un lugar a tener muy en cuenta si se visita la ciudad.