Ibéricos de Salamanca, la marca de garantía que aglutina a los productores “pata negra” de chacinas de calidad (jamones, lomos, embutidos y paletas) está de enhorabuena. El pasado ejercicio sus ventas registraron un avance del 36% respecto al ejercicio anterior, o si lo prefieren, se certificaron un total de 671.393 unidades.

El buen hacer en programas de promoción y ferias turísticas han hecho que se estén alcanzando récords de exportación pues la calidad de los productos referidos es insuperable.

La única duda que inquieta al público español es saber si esta conquista de los mercados internacionales puede suponer el encarecimiento o incluso la desaparición de dichos productos en nuestras mesas. Confiemos que no sea así.

Este balance recoge tanto las piezas que han iniciado su elaboración en 2016, como las comercializadas durante este ejercicio. Por lo que se refleja que el aumento de jamones y paletas que iniciaron su elaboración en 2016, en total 92.298 unidades, supone un incremento de un 138%, aumento que también se percibe en el caso de los embutidos y lomos, con un 18% más respecto al año 2015.

Estas cifras “avalan la recuperación del sector del ibérico y la consolidación de Ibéricos de Salamanca como figura de calidad de embutidos en España, con más piezas certificadas en el mercado y única avalada por la marca de garantía de Castilla y León "Tierra de Sabor”, indica la empresa desde su comunicado.

La Marca de Garantía espera nuevos récords de comercialización en los años sucesivos. Así, Ibéricos de Salamanca se plantea como objetivo superar las 800.000 piezas de embutidos y lomos certificadas en 2017, y rebasar la cifra de 50.000 jamones y paletas comercializadas.

Hay que destacar que incluso en algunos países en los que el consumo del cerdo está oficialmente prohibido, la insuperable calidad de los productos españoles hace que aquellos que se puedan permitir su compra hagan una excepción adentrándose en el apasionante mundo del "jalufo" como ellos lo califican.