Yachay es un lugar dedicado a la exploración, el aprendizaje y la libertad para desarrollar (y dar forma) a un nuevo lenguaje culinario.
En MAYTA, en el barrio de Miraflores (Lima, Perú), han iniciado el año abriendo camino a nuevos hallazgos, una etapa donde el territorio guía su búsqueda y les invita a dar la bienvenida a sueños que se hacen realidad y a proyectos que marcan el inicio de una fase de renovación y descubrimiento.
Es precisamente en ese espíritu de inicio y renovación donde se enmarca el nuevo recorrido de Yachay del chef peruano Jaime Pesaque. Aunque este proyecto existe desde hace años como la forma en la que el equipo de MAYTA trabaja para investigar, reflexionar y desarrollar nuevos platos y conceptos culinarios a través de un enfoque basado en la exploración constante, el ensayo y la curiosidad compartida, hoy ese proceso da un paso más.
Un taller creativo
Yachay se autodefine como un taller creativo, un lugar donde concentrar y proyectar todo ese conocimiento; donde llevar a cabo pruebas y ensayos, diseñar vajillas y dar forma al atelier del que nace todo aquello que, más tarde, el comensal descubrirá y disfrutará al sentarse en la mesa.

El nombre de Yachay está concebido como un espacio de aprendizaje, curiosidad y libertad en torno a la cocina. Su nombre, que proviene del quechua y significa ‘saber, conocer o aprender’, define su esencia a la perfección: es el lugar donde el conocimiento adquirido se transforma, gracias a la curiosidad, en una nueva forma de expresión gastronómica.
Bajo la visión de Jaime Pesaque, «Yachay es el espíritu creativo de MAYTA, la cocina detrás de la cocina. Un espacio cálido, intuitivo y de libertad para investigar y reinventar”. El trabajo que aquí se realiza se nutre de expediciones constantes del chef y su equipo por el territorio peruano, profundizando en el conocimiento de su despensa, con un especial enfoque en la Amazonía como territorio vivo de saberes, biodiversidad y culturas ancestrales.

Para el chef, “el inmenso ecosistema de la Amazonía es fascinante; cada viaje nos regala hallazgos, no solo en cuanto a las materias primas, sino también en relación con su cultura y otras fuentes de inspiración. Yachay es donde todo lo que descubrimos en las prospecciones cobra vida; un lugar de ensayo y movimiento donde la curiosidad se vuelve acción”.
Artesanos con técnicas ancestrales
Dentro de los procesos creativos que se desarrollan en Yachay, la vajilla ocupa un lugar esencial como parte del lenguaje culinario. Cada pieza nace de un trabajo completamente artesanal, modelada a mano y respetando el ritmo natural de la arcilla, lo que da lugar a objetos únicos, donde funcionalidad y carácter conviven en equilibrio.

Estas vajillas se crean junto a artesanos peruanos que heredan técnicas ancestrales y mantienen una conexión profunda con la tierra. Piezas irrepetibles, nacidas del barro y del fuego, que acompañan y amplifican el relato de cada plato. En Yachay no solo se piensa en qué se sirve, sino también cómo se presenta para que cada elemento de la experiencia comparta identidad, territorio y cultura.

Como parte de esta evolución, MAYTA presentará a partir de febrero un nuevo menú degustación. Esta propuesta recogerá los aprendizajes y experiencias de las prospecciones más recientes de Jaime Pesaque y su equipo. Una evolución coherente con su manera de entender la cocina que parte del producto peruano y de la voluntad de darle visibilidad, explorando sus posibilidades para reinterpretar recetas tradicionales y crear nuevas propuestas adaptadas al presente.