El arte del kishū binchōtan de Wakayama

La barbacoa japonesa o sumibiyaki no es solo una forma de cocinar, sino una tradición centenaria que eleva los sabores del producto a su máxima expresión.

En un mundo gastronómico lleno de posibilidades, siempre hay algo nuevo por descubrir ya sea explorando sabores, tradiciones y técnicas o redescubriendo rincones de la ciudad a través de sus restaurantes: cada ocasión es una oportunidad para experimentar lo desconocido.

En este contexto de renovación, los sumibiyaki Akaneya (Carlota Akaneya, Barcelona; Pilar Akaneya, Madrid; y Marie Akaneya, París) ofrecen una experiencia culinaria exclusiva que transporta a las raíces de la tradición japonesa. En ellos se sirve una variedad de Wagyu, denominada Matsusaka Beef, que -aunque pocos conocen este dato- es la carne más cara y difícil de conseguir del mundo, (considerada superior al reconocido Kobe) por su gran exclusividad (sólo disponible en Europa en los sumibiyaki Akaneya).

El arte de la barbacoa japonesa

Ubicado en el corazón de Barcelona, Carlota Akaneya se ha consolidado como un templo de la barbacoa japonesa desde su apertura en 2011. Este restaurante, inspirado en el emblemático Akaneya Junshinken de Kioto, combina autenticidad, excelencia y la búsqueda constante de los mejores ingredientes para ofrecer una experiencia inigualable y auténtica. Desde su inicio, ha sido pionero en introducir productos de máxima calidad como el Kobe Beef certificado, el exclusivo Matsusaka Beef y el preciado muskmelon Crown Melon en Europa, al igual que sus hermanas Pilar Akaneya en Madrid y Marie Akaneya en París.

Un carbón excepcional y muy preciado

El secreto de los sumibiyaki Akaneya reside en el uso de kishū binchōtan en sus brasas, un carbón blanco originario de la región de Wakayama, considerado el número uno en el mundo.

El kishū binchōtan no es un carbón cualquiera, destaca por su rareza, ya que es difícil encontrarlo fuera de Japón. Aunque no le faltan imitaciones, su precio es diez o quince veces más elevado que las copias que circulan bajo el mismo nombre. Entre sus atributos, el principal es que destaca por su combustión prolongada y su capacidad para realzar los sabores de los alimentos.

Además, el kishū binchōtan absorbe olores desagradables, elimina sustancias nocivas y emite iones negativos que contribuyen a mejorar el estado de ánimo, lo que es perfecto para este nuevo periodo. Y para culminar, posee un efecto alcalino capaz de potabilizar el agua, lo que refuerza su versatilidad y excelencia.

Este exclusivo carbón se elabora de manera artesanal a partir de la encina, una madera extremadamente dura utilizada en la zona sur de Kishū, que se carboniza en hornos a 1.000ºC. Este proceso, está registrado como importante Patrimonio Cultural Inmaterial en Japón, ya que crea un carbón único por su textura lisa y sonido metálico al golpearlo. Este nivel de dedicación y perfección hace del kishū binchōtan el alma de la experiencia gastronómica en Akaneya.

Probar lo extraordinario

En los sumibiyaki Akaneya, cada plato es una invitación a explorar lo extraordinario. Desde el primer chisporroteo del binchōtan hasta el último bocado, el restaurante redefine el concepto de la barbacoa con una combinación de tradición y modernidad que no tiene comparación a nivel europeo. Atrévete a probar una experiencia única, dejando que la excelencia japonesa marque el ritmo de tus nuevas aventuras.

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