Pintarroja regresa a Menorca con el aval de la Guía Repsol

Con la llegada del verano, Pintarroja vuelve a abrir su característica puerta roja en el Moll d’en Pons de Es Castell, el municipio menorquín conocido por ser el primer lugar de España donde amanece.

El restaurante del chef Eugeni de Diego inicia su cuarta temporada -exclusivamente en horario de cenas- consolidando un modelo de apertura estacional que ha convertido este proyecto en una de las referencias gastronómicas del verano balear.

La nueva temporada llega marcada por dos hitos. Por un lado, la incorporación de Abel Hernández como jefe de cocina, quien asumirá la dirección diaria de los fogones bajo la supervisión gastronómica de De Diego. Por otro, la entrada de Pintarroja en la Guía Repsol, un reconocimiento que refuerza la evolución de un restaurante que, desde su nacimiento, ha apostado por una cocina sincera, basada en el producto y estrechamente vinculada al territorio.

Platos convertidos en señas de identidad

Pintarroja mantiene intacta la filosofía con la que fue concebido: un chiringuito de puerto donde la plancha es la gran protagonista y donde el ritmo de la cocina lo marcan la lonja y los productores locales. La propuesta gastronómica cambia al compás de las capturas diarias y reivindica la cocina marinera menorquina desde una interpretación contemporánea, sin artificios innecesarios.

El propio nombre del restaurante remite a esa tradición pesquera. La pintarroja, un pequeño tiburón de costa habitual en los guisos y adobos populares de Menorca, simboliza el vínculo entre memoria gastronómica y cocina de proximidad que define el proyecto.

La carta de esta temporada incorpora nuevas elaboraciones, aunque conserva algunos platos convertidos ya en señas de identidad del restaurante. Los Mejillones con Sobrasada, el pescado fresco de la lonja menorquina o el pan elaborado por Pigalle siguen compartiendo protagonismo con recetas como el Bikini de Sobrasada y Miel, la Tortilla de Patatas con Pulpo, los Carabineros con Patatas a lo Pobre o la Pasta ‘Cacio e Pepe’ con Gamba.

En el apartado dulce destacan la Ensaimada con Pistacho y Chocolate Negro, la Tarta de Queso casera y la ya conocida Piña Balsámica. La experiencia se completa con la Pomada Frozen, una versión helada del tradicional combinado menorquín de ginebra de Mahón y limonada que se ha convertido en uno de los iconos del establecimiento.

El entorno como principal argumento gastronómico

Más allá de la cocina, Pintarroja ha construido una personalidad propia gracias a su privilegiada ubicación sobre las rocas del puerto de Cales Fonts. El paseo hasta el restaurante, la actividad de los barcos pesqueros y las vistas al atardecer forman parte de una experiencia que reivindica un estilo de hospitalidad relajado, donde la gastronomía convive con el paisaje y el ritmo pausado del verano mediterráneo.

El proyecto lleva la firma de Eugeni de Diego (Terrassa, 1984), cuya trayectoria incluye su paso por Ca l’Isidre y una etapa decisiva como jefe de cocina de elBulli entre 2005 y 2011, además de formar parte posteriormente de elBulli Taller y elBulliFoundation. En la actualidad también dirige en Barcelona Colmado Wilmot, Bar Lombo y Cervecería Seis Cuarenta, tres establecimientos que reflejan su particular visión de la cocina y de la hospitalidad contemporánea.

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