Lucía Grávalos ha sabido crear un modelo de éxito en pleno confinamiento. Joven exponente de la cocina riojana y gran embajadora de su tierra, ha desarrollado dos modelos de negocio durante los últimos meses en su ciudad natal, Calahorra.

Por una parte, está su visión canalla de la cocina delivery con toques gourmet, plasmada en Mentica By Lu, propuesta que goza de gran popularidad en toda la zona de Rioja Baja (y que no descarta seguir creciendo y expandirse, siempre llevando la cocina riojana por bandera). Y, por otro lado, Mentica Gastronómico, el centro neurálgico de sus obras culinarias, configurando su propuesta de alta cocina con el recuerdo de los sabores de toda la vida.

Emprendedora, soñadora, creadora y decidida, Lucía siempre ha buscado la excelencia sin perder la esencia ni la perspectiva. En Mentica Gastronómico los comensales sienten la pasión por la tierra que transmite en cada uno de sus platos: guisos de cuchara, caldos de la abuela, aromas que trasladan al pasado rememorando sensaciones que no se olvidan. Sus creaciones se mueven entre lo divertido, lo serio y lo sostenible. Su cocina es atrevida, sabrosa, sincera, alternativa, con toques exóticos y vanguardista, siempre enfocada en la tierra. Sus platos son reflejo de su personalidad: coloridos, diferentes, transgresores, pero fieles a su origen.

  • Sus creaciones culinarias

La cocina de Lucía gira en tres ejes: sus claves son los pescados, las verduras y los caldos. Apuesta por la huerta riojana, el producto mimado y de calidad, el respeto por la materia prima y la ilusión por crear y descubrir nuevos y sorprendentes sabores. Propone una cocina que busca evocar recuerdos del pasado (olores de la niñez, sabores de la infancia…) y a la vez conseguir mantener viva las emociones que genera probar sus platos buscando la persistencia del sabor en cada cucharada. Da valor a los productos de la tierra y a la gastronomía consiguiendo una fusión entre la modernidad de una cocina fresca y nueva de sabores sorprendentes con la tradición, muy arraigada a las ollas de su abuela.

Con su positividad y amor por la tierra consigue que quien prueba sus platos se lleve una gran sensación y viva una experiencia culinaria que reviva cada vez que la recuerde.

Dentro de su menú gastronómico se encuentra su 'Ensalada de Tomata', una delicia de la tierra, aliñada con cebolleta de Calahorra, un poquito de ajo y anchoa, esferificaciones de balsámico y lechuga en tres texturas: gel, pesto y aire. También el 'Puerrito de Calahorra', un puerro cocinado a baja temperatura con vinagreta, acompañado de un salmón marinado en un poquito de soja clara con unas gotitas de lima, un crème fraîche acabado con la escarcha de cítricos, un círculo de las huevas de trucha, un poco de la ceniza de quemar el puerro y toques florales.

Gusta mucho la sencillez del plato 'Bacalao y sus callos', cocinado a baja temperatura sobre sus propios callos guisados en un pil-pil de pimiento verde con un crujiente de torrezno casero. O de la fantástica fusión cultural que ha creado con su 'Ramen Riojano', huevo a baja temperatura con yema cocinada en frío, carpaccio de champiñón y panceta, cubierto de caldo ramen riojanizado con el beicon ahumado al sarmiento.

Sorprende el 'Guiso de Conejo y Caracoles', tanto por su presentación como por su gran sabor: plato rodeado de una parmentier ligera de patata, lomos de conejo deshuesado y rellenado con un paté de sus interiores hecho en casa, caldo de cocción de caracoles con los huesos del conejo y caviar de caracol.

Sin olvidarnos del postre, su 'Paisaje', una mezcla de vainilla, café y chocolate: crema líquida de café en el fondo del plato, sobre ella una mousse de chocolate cuajado al horno, helado casero de vainilla, frambuesas, garrapiñadas y virutas de chocolate.

Todas estas propuestas culinarias llevan el sello de Lucía Grávalos. Son creaciones originales fruto de su experiencia, imaginación, recuerdos y talento. Y a su vez conforman el comienzo de su carta, ya que está inmersa en la creación de su nuevo menú gastronómico, siempre plasmando en cada una de sus platos su esencia y valores.

  • ¿Y antes?

Antes de abrir su propuesta gastronómica propia, Lucía Grávalos se ha formado entre fogones con estrella, aprendiendo de grandes maestros como Martín Berasategui, Dani García y Álvaro Salazar. Su trayectoria profesional reúne experiencias vividas trabajando en restaurantes de Lasarte, Mallorca, Málaga, Logroño y Calahorra. Su experiencia, muy ligada a la costa y a la pastelería, marca su know-how y conocimientos que, unidos a su imaginación y talento, plasma en sus creaciones.

Embajadora de la cocina riojana, Lucía ha participado en varios encuentros gastronómicos y maridajes especiales organizados en restaurantes de toda España, llevando sus platos, basados sobre todo en la huerta riojana y en la cocina más tradicional de nuestra tierra, por todo el territorio nacional.