El origen del cocido madrileño se remonta al siglo XVII. Fue a partir de entonces cuando fue haciéndose poco a poco un hueco en los paladares de todas las clases sociales hasta convertirse en el plato típico de la tabernas de la capital. Representativo de Madrid como ningún otro plato, el cocido fue incluso referencia obligada entre los literatos del Siglo de Oro español.

Pero, ¿dónde puedes degustar los mejores cocidos de la capital?

El Charolés: catalogado por la Guía Repsol como el mejor del país, el cocido gourmet de este restaurante se sirve con todos los ingredientes básicos en su punto de cocción, con variedades de tocinos, verduras y carnes. Y todo acompañado de encurtidos y salsa de tomate.

Lhardy: decía Azorín que no podía imaginar a Madrid sin Lhardy. Con una fachada de madera de finales del XIX, en este histórico restaurante se sirve el cocido con tres vuelcos, como manda la tradición. Destaca su exquisito tocino y el buen punto de cocción de los garbanzos.

Casa Carola: platos de barro humeantes salen todos los días de la cocina tradicional de Casa Carola para satisfacer a todos los comensales. Un cocido castizo, suculento y con unos deliciosos garbanzos de cosecha propia.

Malacatín: otro clásico del barrio La Latina donde degustar un cocido completo de tres vuelcos. Dada su amplísima gama de ingredientes (chorizo leonés, morcilla asturiana, manitas de cerdo o codillo ibérico) terminarlo supone todo un desafío.

La Bola: el enorme éxito de este cocido se debe a la receta de la bisabuela de la actual dueña. En un horno de carbón se preparan a fuego suave decenas de pucheros de barro colmados de garbanzos y carne. Con más de 140 años de historia, en La Bola se sirven cocidos todos los días del año.