La Hostería del Estudiante del Parador de Alcalá de Henares (Madrid) propone un viaje culinario a los años 60 y 70, dentro del programa de turismo cinematográfico ‘Cuéntame Alcalá’.
La memoria de los aromas y sabores
Estos días, Alcalá de Henares tiene sabor a ensaladilla rusa, croquetas de cocido y flan con guinda roja. La Hostería del Estudiante del Parador de Alcalá propone hasta el 12 de abril la experiencia gastronómica ‘La mesa de los Alcántara’, inspirada en la serie ‘Cuéntame cómo pasó’, dentro del proyecto de turismo cinematográfico que conmemora los 25 años de la serie, grabada en Alcalá de Henares.

No se trata de reinterpretar platos, sino de recrear una mesa familiar de los años 60 y 70 con las mismas recetas, la misma vajilla y el mismo espíritu cotidiano que acompañó durante décadas a los espectadores de la serie. “No buscamos cocina creativa ni de vanguardia, sino la cocina entrañable de nuestras casas”, comenta José Valdearcos, director de Alimentos y Bebidas del Parador de Alcalá, que explica cómo no dudaron en colaborar con la Alcalá Film Office cuando surgió la idea de crear una experiencia gastronómica para el proyecto ‘Cuéntame Alcalá’.
Platos de nuestro pasado reciente
Este año se cumplen 25 años desde la emisión del primer capítulo de ‘Cuéntame’ y la relación entre la serie y este espacio va más allá de la ficción. Antes de que se construyera el Parador de Alcalá (antiguo Colegio de Santo Tomás y posterior cárcel de hombres), fue el lugar donde hoy se levanta uno de los escenarios habituales de rodaje: el descampado donde jugaba Carlitos con sus amigos Josete y Luis.

La selección del menú de esta experiencia gastronómica parte directamente de la serie y de publicaciones vinculadas a ella, como el recetario: ‘El cuaderno de Mercedes’; y su objetivo: activar la memoria colectiva a través del gusto. “No solo es el sabor, también el emplatado. Antes se comía en platos y vasos de la marca Duralex. Y eso lo hemos recuperado. Ver un flan en un plato ámbar con su guinda roja te lleva directamente a otra época”, señala Valdearcos.

Entre las recetas que componen esta propuesta figuran los Huevos Rellenos, la Ensaladilla Rusa, las Croquetas de Cocido, Pimientos Rellenos, Patatas a la Importancia, Escalopines a la Madrileña o Merluza en Salsa de Almendras y Azafrán.

Y en los postres, Arroz con Lche, Natillas con Galleta, FLan o Leche Frita. Los domingos se suma además la ‘paella Cuéntame’, una paella mixta inspirada en los almuerzos familiares de entonces.

Vajilla, mesa y rituales
La experiencia no se limita al menú. La mesa se presenta como se hacía hace medio siglo. “Entonces era habitual encontrarnos con el pan en una cesta, las servilletas dobladas en pico, el frutero al final de la comida… En cuanto a los platos, hemos tenido que buscar ‘vajilla vintage’. Para nosotros era imprescindible si queríamos ofrecer una experiencia completa. La comida es memoria, costumbres, tradiciones. Es lo más íntimo de cada familia. Cuando ves el plato, recuerdas esos tiempos. Y si además está bueno, la satisfacción es completa”, nos expone finalmente el responsable gastronómico del Parador de Alcalá.
