Casa Pepe de la Judería, un icono de la gastronomia cordobesa

Casa Pepe de la Judería hace honor a José Jiménez Aroca, su anterior propietario, quien en 1930 dio a conocer este emblemático local cordobés por su cocina y generosidad.

Ir a Córdoba es sentirse como en casa. Y lo digo con orgullo. Oigo su nombre y enseguida saco una sonrisa de cariño a una tierra de la que me estoy enamorando en cada viaje. Cada rincón de sus calles es mágico, es pasional, está lleno de soprendentes historias y, por supuesto, de deliciosa gastronomía. Hasta que no estás aquí, no sabes lo que te has perdido.

En nuestro reciente viaje por estas tierras andaluzas, visitamos un capricho gastronómico al que le teníamos ganas, un tesoro por descubrir porque las referencias previas adquirían siempre la misma connotación: ‘¿Como que no has estado? Tienes que visitarles’, eran las frases que me repetían una y otra vez. Hablamos del restaurante Casa Pepe de la Judería.

Fundado en 1920 con el nombre de ‘Taberna del Triunfo’ por Manuel Criado, a este le sucedió José Jiménez Aroca en 1930, conocido como ‘Pepe, el de la Judería’, sobrenombre que ha acabado por bautizar al establecimiento en la actualidad. Pepe ‘el de la Judería’ fue quien empezó a dotar a la taberna de la gran fama que atesora en la actualidad gracias a su gran conocimiento de las artes de la cocina española y cuya herencia aún convive entre sus fogones.

Desde los años 20 del siglo pasado, el restaurante Casa Pepe de la Judería mantiene intacta la distribución y decoración de una auténtica taberna tradicional de Córdoba. Cien años de historia que aún conserva la misma barra de mármol y la piquera (una pequeña ventana acristalada desde la que se servía directamente al público que aguardaba en la pequeña pieza del portal).

Miguel Cabezas Morón y Lola Carmona son los actuales gerentes de este afamado restaurante quienes consiguen adaptar la propuesta de Casa Pepe a los nuevos y exigentes tiempos sin olvidarse de su encanto tradicional por el camino, y recogiendo en sus paredes una de las colecciones más completas de la obra pictórica de artistas cordobeses. Y así llevan más de 25 años, concretamente 27.

Moverse entre sus salones es viajar por la historia de Córdoba. Instalarse en cualquiera de sus exquisitos rincones es pura magia, pero cuando te presentan cualquiera de sus platos el tiempo se detiene y quieres disfrutar de su cocina eternamente.

La generosidad con la que te tratan en esta casa es infinita y sus platos así lo manifiestan. Su Mazamorra Cordobesa (sopa fría elaborada con miga de pan, almendras crudas, aceite de oliva virgen extra, ajo, vinagre y sal) es de otra dimensión por su textura, sabor y elegancia. Además, ellos lo presentan con una mermelada de membrillo que le aporta una finura final exquisita.

Sus Alcachofas a la Plancha con Huevo Curado en Soja, Papada de Ibérico y Aceite con Trufa, junto con sus afamadas Chips de Berenjenas con Miel de Caña son otro de sus ‘must’.

Carnes y pescados de calidad no faltan en carta. Su Lubina al Horno, perdón… Su Sra. Lubina al Horno, no tiene desperdicio, así como su Bacalao Confitado acompañado de Salteado de Verduras, que elaboran a las mil maravillas. Mis papilas gustativas se volvieron locas. De lujo.

Terminamos esta aventura gastronómica con Flan de Queso con polvo de Foie. Puuuuuffff!!! Podríamos vivir solamente de este postre por su finura y sabor en boca

Y para acompañar entre bocado y bocado, catamos algunas de las excelencias vinícolas mas excelentes de la región, como son los vinos de Bodegas El MONTE S.L. Su Fino Cebolla y Fino Los Naranjos en Rama son la icónica expresión de los vinos de Moriles.

Simplemente…. GRACIAS por mantener una tradición con tanto cariño y esfuerzo.

COMPÁRTELO

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.