Mejor si Pica

Desde la bebida, hasta el postre. Los ajíes, chiles o guindillas tienen esa capacidad de elevar cualquier receta a otro nivel o, como dice la autora, de hacernos beber y comer en 3D.

Al igual que el tomate y la patata, los picantes son uno de los grandes aportes de la despensa sudamericana a la humanidad y, lo cierto es, que muchas cocinas del mundo se sentirían incompletas si les faltaran. No es difícil entender por qué. A fin de cuentas, ¿qué otro ingrediente tiene esa capacidad de perfumar, dar sabor, colorear nuestras mejillas y acelerar nuestro corazón?

Este libro pensado, escrito y editado por Anilú Cigüeñas es un completo y sorprendente recorrido por el universo del picante que, con ciertas dosis de humor, nos da pistas sobre sus misterios —¿por qué pica? ¿es afrodisiaco? ¿es adictivo?—, pero sobre todo nos enseña que no todos los picantes son iguales, nos ayuda a entenderlos para usar los que tenemos a mano, y a tratarlos de manera que se adapten a nuestros gustos.

Un viaje por el ‘picante’ mundo

Sus cerca de 90 recetas, son un homenaje colectivo de casi medio centenar de cocineros y cocineras de todo el mundo —aficionados y profesionales, célebres y anónimos— a estos mágicos y versátiles ingredientes. Además, Federico Oldenburg nos da pistas para resolver el dilema de cómo maridar platos picantes, para disfrutar de los ajíes, también con una copa de vino en la mano.

MEJOR SI PICA propone un viaje por el mundo partiendo por América, con México y Perú como sus mayores embajadores, cada uno con su propio sello — en México los prefieren verdes o secos, en Perú maduros y quitándoles el exceso de picante—y tradiciones: salsas, ceviches, moles… pasando por Europa, donde el vegetal se convierte mayormente en especia (pimentón en España, páprika en Hungría) y se cuela en pastas y guisos en el sur de Italia, para seguir su camino a Oriente, en donde se integra en fermentos, salsas y curries…

Así, el libro presenta los ajíes más representativos de distintas partes del mundo y da cuenta de cómo cada región adoptó, conservó e interpretó estos ingredientes y los hizo, en muchos casos, parte indispensable de su identidad.

Unidos por la Capsaicina

Los ajíes, chiles o guindillas tienen en común que contienen capsaicina, un compuesto químico que no tiene olor ni sabor y que se activa al entrar en contacto con la boca o con cualquier otra parte del cuerpo, produciendo una sensación de ardor.

Diversos estudios han probado un abanico muy amplio de beneficios en el consumo de ají. Sus propiedades analgésicas y anticoagulantes benefician a personas con riesgo de enfermedades cardiovasculares y a personas con enfermedades reumáticas.

Los ajíes no solo son «pobres» en calorías, sino que —contradiciendo el dicho popular de que todo lo rico engorda— la ciencia también ha dado algunos indicios de que el consumo de capsaicina favorece el gasto de energía y la oxidación de las grasas, ayudando a controlar el peso.

Anilú Cigüeñas

Anilú es peruana y vive en Madrid. Compagina su trabajo de consultora de comunicación con su pasión por la cocina y la ilustración. Es cocinera autodidacta y fundadora de La Cocina Clandestina, una iniciativa a través de la cual organiza eventos gastronómicos y clases de cocina. Fue presentadora del primer programa de TV sobre Cocina Peruana en España (Canal Cocina) y actualmente asesora en sus estrategias de comunicación a diversas marcas del mundo de la gastronomía.

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