La Ruta del Vino de Rioja Alavesa es sinónimo de historia, pasión y villas que llevan ahí desde el Medievo.

Pero también son sabores únicos y especiales que te hacen viajar sin necesidad de levantarse de la mesa. La gran calidad de los productos autóctonos de la comarca hace las delicias de todos los paladares, con la posibilidad de disfrutar de unos platos únicos.

Comer bien forma parte de su cultura y estilo de vida. Una buena parte de sus momentos de ocio giran en torno a la buena mesa, las barras de pintxos de sus bares e incluso un almuerzo o parrillada entre viñedos. Puedes disfrutar de una exquisita y variada gastronomía, con platos y elaboraciones típicas vasco-riojanas o de vanguardia, así como de productos autóctonos tales como el aceite de oliva virgen extra de la variedad Arróniz, exclusiva de la comarca.

Algunos de los platos más representativos de la Ruta del Vino de Rioja Alavesa son las Patatas con Chorizo a la Riojana, el fantástico Corderito de Lechal Asado, las Verduras Frescas, las Alubiadas, la Merluza, el Chuletón o la Morcilla Asada.

Pero si hay un plato que merece especial reconocimiento es las Chuletillas de Cordero al Sarmiento, una elaboración que te permite sobrevolar las 13.500 hectáreas de viñedo de la comarca con un simple bocado.

Además, para disfrutar de estos y otras mil y una elaboraciones hay una infinita oferta de restauración, que va desde los restaurantes de siempre a los más vanguardistas, pasando por bares de pintxos, con excelentes muestras de alta gastronomía en miniatura, junto a algunas bodegas, que ofrecen servicio de restauración y en las que se puede disfrutar de una inolvidable comida o cena entre barricas.

Los chefs de Rioja Alavesa han sabido combinar perfectamente tradición y modernidad, y ofrecen exquisiteces en miniatura o menús maridados con una cuidada selección de los mejores vinos de Rioja Alavesa. Una perfecta armonía entre la gastronomía local y los vinos de excelencia de las bodegas de la comarca.