Javier Sánchez, chef de la Tapería Gaudy (Consuegra), va a representar a la ciudad anfitriona en el IX Certamen de Pinchos y Tapas Medievales con su tapa 'Cochinillo Golden'.

El chef, con amplia experiencia en el concurso, ha creado una tapa que se come con la mano. Literalmente, en dos bocados, como él define “huyendo de la sensación de plato combinado”. Y lo ha hecho, además, pensando en todos los sentidos. Porque a los evidentes de gusto y tacto, Javier Sánchez añade también los del olfato y la vista, si la ves, apetece comerla”, dice con retranca consaburense. "Pero es que, además, huele muy bien. Por lo que, como todo el mundo sabe, es igualmente un incentivo para el paladar".

Su obra gastronómica tiene arte. Sobre una cama de manzana deshidratada el cocinero acuesta un solomillo en adobo blanco, evitando así el pimentón, ingrediente que no se puede utilizar en el concurso, puesto que es posterior al descubrimiento de América y por lo tanto su uso está prohibido por las bases. A continuación, añade una segunda capa idéntica. Por encima, polvo de pistacho y mahonesa de curry “ingredientes con los que he querido darle un toque extrovertido”, sigue Sánchez.

En boca, el primer bocado fusiona sabores. Ninguno de ellos estridente salvo por el del curry, irreverente y distinto. “He tratado de lograr una tapa vistosa, llamativa y, sobre todo, que está buenísima”, termina explicando el chef que añade siempre a su discurso otro sentido más: el del humor.