Durante dos intensos días, la ciudad de Salamanca (Patrimonio de la Humanidad) acogió la Cumbre Internacional de Gastronomía de Castilla y León 2025, un evento que combinó alta cocina, historia y patrimonio en un escenario monumental.
La gran cita gastronómica del año reunió a algunas de las figuras más reconocidas del panorama culinario internacional, nacional y regional que sumaban un total de 32 estrellas Michelin, de las cuales 16 correspondían a cocineros de la región castellano-leonesa.

Con esta iniciativa, Castilla y León se posiciona como un destino gastronómico de referencia, cumpliendo el objetivo de la Junta de impulsar la promoción de su gastronomía y el enoturismo mediante eventos de proyección internacional.
El presidente de la Junta de Castilla y León, D. Alfonso Fernández Mañueco, fue el encargado de la clausura oficial de la Cumbre Internacional de Gastronomía que tuvo lugar en el Colegio Arzobispo Fonseca de Salamanca.

En su intervención, el presidente de la Comunidad reafirmó su compromiso con el sector a través de medidas como la nueva estrategia ‘Tierra de Sabor’ y su apuesta por el sector vitivinícola. Fernández Mañueco destacó que «desde la Junta apoyamos la buena mesa y la excelencia gastronómica para seguir siendo líderes en turismo» y expresó su agradecimiento por el trabajo de los chefs de Castilla y León, así como a los profesionales nacionales e internacionales presentes en este exitoso encuentro gastronómico.
Jornada inaugural
La primera jornada destacó por su intenso programa de actividades, que comenzó con la ponencia del chef japonés Shinobu Namae -3 estrellas Michelin y una estrella verde- quien tomó la palabra para hablar de la fusión cultural en la cocina contemporánea. El chef abordó con su ponencia “La fusión cultural en la cocina contemporánea: Raíces Castilla y León – Japón”, una mirada profunda a la conexión entre culturas a través de la gastronomía. Shinobu estableció similitudes entre distintos alimentos de Japón y España como, por ejemplo, el jamón ibérico y el katsuobushi, ingredientes humildes que se transforman en joyas gracias al proceso de fermentación.

A continuación, el actor y gastrónomo Juan Echanove moderó un emotivo coloquio entre Carme Ruscalleda y Raül Balam, centrado en el relevo generacional en la restauración bajo el título “Pasión, herencia y futuro”. Seguidamente, la chef española que consiguió siete estrellas Michelin, habló sobre sus inicios y su trayectoria hasta llegar al Restaurante Moments que dirigen con su hijo y que fue el punto de partida para hablar del «Salto generacional: pasión, herencia y futuro. Claves para la continuidad de un restaurante familiar». Para finalizar el coloquio, madre e hijo hablaron de su compenetración a la hora de trabajar, una labor que los ayuda a mantener su legado.

Por último, fue el turno de la chef eslovena Ana Roš, quien ofreció una inspiradora ponencia sobre “Sabores con identidad: el territorio como fuente de innovación gastronómica”, centrada en su experiencia al frente de Hiša Franko. Ante el imponente marco del Claustro bajo del colegio Arzobispo Fonseca, la chef trasladó La Cocina de Hiša Franko a Salamanca con un showcooking haciendo partícipe al público asistente.

El chef cordobés Paco Morales presentó su visión sobre la reinterpretación de la cocina andalusí con su proyecto Noor, antes de dar paso a un interesante debate sobre “Gastronomía y Universidad”, en el que participaron el Dr. Rafael Moreno Rojas, director de la Cátedra de Gastronomía Mediterránea de la Universidad de Córdoba, e Ignacio García, director del Máster de Enología de la Universidad de Salamanca.

El broche de oro lo puso el chef Oriol Castro, con un espectacular showcooking titulado “La cocina de los sentidos”, realizado frente a la monumental fachada del Convento de San Esteban abierto a toda la ciudadanía de Salamanca.

La sostenibilidad como herramienta de turismo
La jornada comenzó con la mesa redonda “Cambiando el menú para cambiar el mundo”, donde los chefs reconocidos con estrellas Michelin, el japonés Shinobu Namae, el asturiano Nacho Manzano y la eslovena Ana Roš debatieron sobre sostenibilidad, economía circular y el papel de la gastronomía frente a los grandes retos globales. El turismo, la gastronomía y la sostenibilidad fueron los ejes centrales de un diálogo en el que se puso el foco en la necesidad de transformar los modelos de consumo hacia prácticas más responsables, que promuevan la conservación del patrimonio y el empoderamiento de las comunidades locales.

A continuación, Nacho Manzano ofreció una ponencia en la que reflexionó sobre sus raíces asturianas y su proceso creativo. Un detallado repaso por su vida y la de su restaurante “Casa Marcial” desde la historia hostelera familiar hasta las 3 estrellas Michelin obtenidas.
En el marco de la charla titulada “La cocina como herramienta frente a la despoblación: retos y oportunidades”, moderada por el periodista gastronómico Javier Pérez Andrés compartió escenario con Nacho Manzano y los chefs castellano y leoneses Pedro Mario Pérez (El Ermitaño), y Sara Ferreres (El Taller de Arzuaga).

El broche de oro lo puso el chef peruano-japonés Mitsuharu Tsumura, conocido como Micha, con la ponencia “Umami, pura sabrosura”, en la que realizó un viaje por los sabores y técnicas de la cocina nikkei. Mitsuharu elaboró una receta de umami: un fondo elaborado con pechuga de pollo molida, hongos, kombucha y pescado molido, entre otros, para liberar todo el sabor y lograr ese sabroso caldo nacido en la gastronomía japonesa que el chef peruano borda en su alta cocina.

Un evento con vocación internacional
La Cumbre ha consolidado la apuesta de Castilla y León por posicionar su riqueza gastronómica a nivel internacional, poniendo en valor su despensa, su saber hacer y su capacidad de innovación. La posibilidad de degustar productos emblemáticos y reinterpretaciones de grandes recetas ha sido clave para este reconocimiento.
Salamanca no solo se ha convertido por unos días en la capital de la alta cocina, sino también en un espacio de diálogo, creatividad y celebración del talento gastronómico que ha sido capaz de unir la monumentalidad de la ciudad charra con la alta cocina no menos monumental.

Como complemento a la cumbre HOSTURCYL hizo entrega de unos premios que vinieron a reconocer el esfuerzo de tantos implicados en la proyección culinaria y gastronómica de la cocina tradicional y generacional de las nueve provincias que componen la comunidad autónoma.

El éxito de esta Cumbre Internacional de Gastronomía de Castilla y León ha sido debido a la conjunción de esfuerzos de la Junta de Castilla y León, como organizadora fundamental, y con la colaboración de la Confederación de Empresarios de Hostelería y Turismo (HOSTURCYL), y el apoyo del Ayuntamiento de Salamanca, la Diputación Provincial y la Universidad de Salamanca.