Samantha Vallejo-Nágera vuelve a ser uno de los miembros del jurado del programa de cocina de Televisión Española Master Chef. Disfruta con el programa y aunque prefiere no cocinar en casa cuando está con sus hijos lo hace porque disfruta mucho.

¡Cuántas novedades parece que va a haber en esta nueva edición!

Empezamos con muchas ganas. Con que nos cambien los concursantes nos cambia la vida.

¿Cómo vais a hacer en esta cuarta entrega para superaros cada vez más?

Como los concursantes se han visto todos los programas, exigimos que se sepan todo lo que ya hemos explicado. No todo es cocina, también hay que pensar, pensar en la dificultad de la prueba e ir al límite de la dificultad, estar hasta arriba y currar, correr, trabajar como se trabaja en una cocina profesional y eso es lo que más les cuesta.

A veces decís que la gente va al casting con más nivel, ¿por qué crees que la gente en España lo tiene?

Master Chef ha ayudado muchísimo a que la gente se meta en la comida y pruebe productos nuevos. Hablamos de muchas cosas, vamos al mercado y los vendedores nos dan las gracias porque venden productos que la gente no había ni oído. La gente en su casa cocina lo que hacemos en el programa.

Personalmente, ¿qué es lo que te ha aportado este programa?

De todo, para mí es un orgullo. Cuando hice las pruebas no pensábamos que iba a tener este boom. Ahora es el reconocimiento de la profesión, ver que toda la gente de España está contenta y lo pasa bien. Seremos siempre un referente. Hemos pegado un petardazo social y siempre seremos los de Master Chef.

¿En la calle lo notas? Porque eres una de las que más quieren.

Sí se nota. La gente te quiere muchísimo, los niños también. Hay veces que me tengo que camuflar un poco porque no avanzo. Voy andando y me pongo el pelo suelto, gafas y gorro, si me para uno ya me paran todos.

¿Eres más blanda de lo que parece en el programa?

No, soy súper exigente trabajando. Soy muy exigente conmigo misma. Quiero estar todo el tiempo innovando y buscando cosas nuevas y eso es lo que yo trasmito a mis empleados y a la gente de Master Chef. Les trato como si fueran los chicos de mi catering. Quiero que se dejen la piel.

Cuando llegas a casa lo último que te apetecerá es meterte en la cocina.

A diario en mi casa no cocino. Lo tengo organizado para poder desaparecer siempre.

¿Qué te dicen tus niños cuando te ven en la tele?

Están acostumbrados. Empecé Master Chef nada más nacer mi hijo Diego, con lo cual siempre me ha visto en la tele. Mi hija va de mayor y mi hijo Pedrito dice que quiere ser cocinero. Roscón se sabe todos los nombres y le encanta el Junior.

Descartamos que en Semana Santa te hayas puesto a cocinar.

No, al contrario. Cuando estoy con mis hijos es cuando cocino. Me encanta cocinar el fin de semana en mi casa.

Nos hemos hecho muy fans de Roscón.

Es líder de audiencia. Es simpatiquísimo. Hecho un libro de cocina con él y es genial. Sale ahora en junio. Todo el mundo quiere a Roscón. No le saco mucho porque no me quiero pasar, pero es que es un personaje, vive frente a un espejo porque se gusta a sí mismo, está todo el tiempo que si no juega con él juega con su sombra. Tiene mucho ritmo y es muy divertido.