Perrier-Jouët presenta sus nuevas añadas Belle Epoque en España

Séverine Frerson, Chef de Cave de la Maison Perrier-Jouët, presenta la añada 2013 de Belle Epoque y Belle Epoque Rosé, junto con la primicia de Belle Epoque Blanc de Blancs 2012, que llegará a España después del verano.

Séverine Frerson, es la primera mujer en convertirse Chef de Cave dentro de la casa Perrier-Jouët. Su pasión por el mundo del champagne y del arte hace que esté dirigiendo su equipo hacia un enfoque más innovador, vinculando el lenguaje de las flores de la Maison Perrier-Jouët con el lenguaje de la textura mientras vela por la precisión y perfección.

La añada de 2013

2013 fue un año en el que el patrón habitual de las estaciones se vio afectado, un invierno frío y una primavera fresca y húmeda hizo que las vides florecieran a primeros de julio, dos semanas más tarde de lo normal. Afortunadamente, la espera mereció la pena: tras un verano seco y soleado, el otoño trajo consigo condiciones favorables hasta la vendimia, que comenzó el 30 de septiembre, produciendo caldos transparentes con un buen equilibrio entre alcohol y acidez y dieron lugar a Perrier-Jouët Belle Epoque y Belle Epoque Rosé 2013.

Un champagne seductor y armonioso

Aunque la Maison Perrier-Jouët es famosa por sus viñedos de Chardonnay, también posee fabulosas parcelas de Pinot Noir, un hecho magníficamente demostrado a través de Perrier-Jouët Belle Epoque 2013, que combina las dos variedades de uva en proporciones prácticamente iguales. Este excepcional cuvée es un ejemplo inmejorable del arte del coupage al estilo Perrier-Jouët, con uvas Pinot Noir (45%) de la Montagne de Reims que se utilizan para apoyar, acompañar y mejorar la delicada estructura del Chardonnay (50%) de los pueblos de Cramant y Avize, famosos por su Grand Cru. Una pequeña cantidad de uvas Meunier (5%) de Dizy perfecciona el equilibrio entre ambas.

De color dorado pálido, con sutiles destellos de verde manzana, Perrier-Jouët Belle Epoque 2013 cristaliza totalmente los aromas de frutas blancas y flores característicos de esta seductora y armoniosa cuvée. La impresión dominante de delicadeza y elegancia persiste en su final, impresionantemente largo, con su combinación distintiva de frescura y finura.

Un champagne extravagante y voluptuoso

Perrier-Jouët Belle Epoque Rosé 2013 combina uvas Pinot Noir de Ay, Mailly, Verzy y Rilly con Chardonnay de los mejores terruños de Cramant, Avize y Le Mesnil. La riqueza del Pinot Noir (50%) se complementa con la elegancia floral del Chardonnay (45%), que aporta el toque de finura característico de la Maison Perrier-Jouët. Por último, las uvas Meunier (5%) de Dizy aportan su carácter redondo y aromático. El tono melocotón pálido tan distintivo de esta cuvée se obtiene mediante la adición de una pequeña proporción de vinos tintos Pinot Noir, principalmente de Les Riceys, producidos macerando el jugo blanco de las uvas Pinot Noir en sus pieles rojas.

De color rosa pálido y reflejos cobrizos, Perrier-Jouët Belle Epoque Rosé 2013 desprende fragantes aromas de flores frescas, sobre todo de rosa, violeta y peonía, y pequeños frutos rojos. Destaca por sus complejos sabores gourmet, es vivo y fresco en boca y tiene un final encantador y persistente.

Perrier-Jouët Belle Blanc de Blancs 2012

Llegará a España después del verano y puede considerarse la joya de la colección: es la expresión por excelencia del Chardonnay al estilo de la Maison Perrier-Jouët. Un champagne que rinde homenaje a la vibrante frescura del Chardonnay, desenfrenado y floral pero a su vez delicado. Inspirado en el espíritu pionero de la Maison y dos siglos de experiencia con esta variedad.

Perrier-Jouët Belle Epoque Blanc de Blancs está elaborado a partir de uvas 100% Chardonnay de tres prestigiosos terrenos Grand Cru en la Côte des Blancs: los tres pilares de la Casa: Cramant, Avize y Chouilly que destacan por sus suelos puramente calcáreos y prestan a esta cuvée su mineralidad distintiva.

Lo especial de la añada 2012 reside en que este fue un año con un invierno templado seguido de una primavera fresca y húmeda, que provocó la tardía floración de las vides, el verano fue caluroso y bañado por el sol desde mediados de julio hasta el final de la vendimia, favoreciendo la madurez de la uva. Estas excelentes condiciones produjeron un equilibrio ideal entre azúcar y acidez, dando como resultado vinos de excepcional armonía, con gran energía, carácter y potencial.

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