Grupo Fuertes marca un nuevo paso en la transformación del sector agroalimentario español, reforzando su apuesta por la integración avícola.
El mapa de la industria agroalimentaria española suma un nuevo movimiento estratégico. Grupo Fuertes, uno de los principales conglomerados empresariales del país, ha dado un paso decisivo en su diversificación con la adquisición de las compañías avícolas Tolvasa y Paasa, dos empresas familiares con más de medio siglo de trayectoria dedicadas a la cría, procesado y comercialización de carne de pollo desde las localidades albaceteñas de Casas Ibáñez y Albacete.
La operación, autorizada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en primera fase y sin condiciones, supone la entrada definitiva del grupo murciano en el mercado del pollo, un segmento en constante crecimiento dentro del consumo de proteínas animales en España.

Hasta ahora, Grupo Fuertes había consolidado su liderazgo en sectores como el porcino -a través de ElPozo Alimentación-, además de contar con presencia en vacuno, pavo, productos lácteos, alimentos ultracongelados, aguas minerales y vinos con denominación de origen. En el ámbito avícola, ya operaba mediante Procavi, especializada en carne de pavo, pero esta adquisición amplía de forma significativa su presencia en el mercado del pollo.
Cadena de valor productiva
Esta incorporación permitirá al grupo controlar la totalidad del ciclo productivo, desde la fabricación de piensos y la incubación de huevos hasta la gestión de granjas de recría y engorde, el sacrificio, despiece y posterior distribución de la carne. Este modelo de integración vertical constituye una de las principales fortalezas de la industria agroalimentaria moderna, al facilitar una mayor trazabilidad, garantizar el control de la calidad y optimizar los procesos productivos.

Las compañías adquiridas aportan, además, una sólida implantación en el sector avícola nacional. Fundadas en la década de los años sesenta, ambas empresas han desarrollado un modelo de producción completamente integrado y cuentan con modernas instalaciones industriales en Albacete, además de una amplia red de granjas y una plantilla que supera los 300 trabajadores.
Más allá del crecimiento empresarial, la operación refleja una tendencia cada vez más visible dentro del sector alimentario español: la búsqueda de estructuras productivas capaces de controlar toda la cadena de valor en un contexto marcado por el incremento de los costes energéticos, las exigencias en materia de sostenibilidad y el creciente interés del consumidor por conocer el origen de los alimentos.

Refuerzo de un modelo de negocio
Grupo Fuertes ha señalado que esta incorporación permitirá mantener la continuidad del proyecto empresarial desarrollado por ambas compañías familiares, preservando el conocimiento técnico y la experiencia de sus equipos humanos, al tiempo que abre nuevas oportunidades de desarrollo e innovación.
La adquisición llega en un momento especialmente significativo para el mercado avícola. El consumo de carne de pollo continúa mostrando una evolución favorable gracias a su versatilidad en la cocina, su perfil nutricional y una percepción cada vez más positiva entre los consumidores que buscan proteínas de alta calidad a precios competitivos.
Con esta operación, Grupo Fuertes no solo amplía su presencia en uno de los segmentos con mayor dinamismo del sector cárnico, sino que refuerza un modelo de negocio basado en la integración, la eficiencia y la seguridad alimentaria.