Con una experiencia acumulada desde 1.964 en la elaboración y crianza de grandes vinos de Rioja, Santiago Ijalba decidió poner en marcha su propio proyecto personal, Bodegas SANTALBA. Desde entonces, la bodega mantiene un carácter absolutamente familiar y cuenta con el apoyo de sus hijos, Roberto y Laura Ijalba Pérez, que conjuga la tradicionalidad vinícola de la familia a la que pertenece, con una formación enológica internacional.

La honestidad, las mejores uvas y la experiencia de anteriores generaciones con los que heredaron sus conocimientos, sabiduría y pasión por esta tierra, les permiten ofrecer la más alta calidad en sus vinos. Igualmente la viticultura ecológica, la sostenibilidad  y el I+D+i, así como su afán por mantener las más auténticas tradiciones riojanas de elaboración, caracterizan y definen su trayectoria.

  • Uvas, divino tesoro

La calidad de las uvas, además de la climatología, la tipología y composición del suelo y las características de edad del viñedo y variedad de las cepas entre otras, también va a depender de las labores que durante todo el ciclo vegetativo de la vid se lleven a cabo. Las uvas proceden tanto de viñedos ecológicos propios como de viticultores que son proveedores habituales de la bodega. A cada una de las parcelas se le asigna un plan de viticultura especial y único, definido cada año en función de los parámetros de maduración controlados desde la bodega y analizando la evolución de las vides en base a su edad y las características propias de cada terruño, paraje y parcela.

La variedad autóctona Tempranillo es la protagonista de su bodega pero manteniendo presentes el resto de uvas riojanas como son la Garnacha, Graciano y Mazuelo. En cuanto a las variedades de uva blanca, utilizan la variedad Viura y en menor porcentaje la Malvasía riojana.

Bodegas SANTALBA desarrolla y evoluciona un Proyecto Permanente de I+D+i, basado en conseguir en las uvas de sus viñedos mayores contenidos de antioxidantes (resveratrol) utilizando para ello, únicamente, técnicas  naturales y ecológicas de viticultura. De esta forma, se ha conseguido el vino con mayor contenido de resveratrol natural hasta la fecha, el SANTALBA ECOLÓGICO.

Las uvas se vendimian de forma manual y selectiva. El transporte hasta la bodega (en Gimileo) se realiza en cajas de 12 Kilogramos para sus vinos más seleccionados (OGGA, NABOT) o en pequeños remolques, según las exigencias de la propia cosecha. De esta forma se aseguran que las uvas lleguen a la bodega en perfecto estado sanitario.

  • Trabajo en bodega

En la bodega, los vinos desarrollan la fermentación alcohólica de forma natural con un exhaustivo control de temperatura, permitiendo que las levaduras autóctonas de las uvas se encarguen de todo el proceso. Esta etapa, consistente en la lenta transformación de los azúcares de las uvas en alcohol, es de los más importantes en todo el proceso de elaboración del vino. Además, el periodo de maceración (contacto del mosto con los hollejos o pieles de uva) proporcionará color y aromas que aportarán complejidad y carácter al vino elaborado.

En función del tipo de elaboración que se desee realizara a cada depósito, la maceración puede ser pre-fermentativa (antes de comenzar la fermentación alcohólica) o post-fermentativa (durante o después de la fermentación alcohólica).

Además, dependiendo del tipo de vino a elaborar, se pueden utilizar diversos procedimientos: remontados manuales, fermentaciones en barrica, maceración carbónica… En Bodegas SANTALBA, disponen de un sistema innovador de remontados mediante la reutilización del CO2 desprendido en la fermentación y, mediante el nitrógeno, son capaces de proteger e inertizar cada deposito, evitando así el contacto con el oxigeno.

  • SANTALBA Blanco Reserva 2016

Hoy tenemos en nuestras manos SANTALBA Blanco Reserva 2016, un vino blanco elaborado con mimo a partir de uvas blancas de la variedad Viura procedentes de viñedos viejos, con muy bajas producciones, ubicados muy cerca de la bodega en una altitud de entre 470 y 520 m.

Fermentado en barrica sobre lías y con battonages cada tres días, este vino posee una crianza de 14 meses en barrica de roble francés y ruso, con un tostado medio

Al catar el vino, podemos percibir a la vista que el vino es de un color amarillo brillante con ligero tono dorado. En nariz aporta un aroma muy intenso, complejo, con recuerdos a flores blancas como el jazmín, frutas de hueso, almendra y miel de azahar. En boca, apreciamos una entrada con volumen y cremosidad. Encontramos una excelente textura, acidez equilibrada, buena estructura y postgusto persistente.

Desde la bodega nos recomiendan armonizarlo con carnes blancas como puede ser Solomillo de cerdo a la mostaza, Pollo asado con verduras o pavo asado, Pescado ahumados y azules, Sushi, Marisco, Arroces y Rissotos, Pasta fresca, Carpaccio de ternera con parmesano…