El arquitecto Rafael Moneo, premio Príncipe de Asturias de las Artes 2012, ha sido el diseñador elegido para construir la nueva bodega de vinos gourmet Descendientes de J. Palacios.

Las excavaciones comenzaron a finales de mayo del 2015 y se estima que estarán terminadas en marzo del 2017. Una vez terminada, la bodega contará con más de seis mil metros cuadrados donde se producirán la friolera de entre 600.000 y 800.000 botellas, entre ellas las variedades de Corullón, Las Lamas, Moncerbal y La Faraona.

La idea de su desarrollo y diseño fue formulada entre el propio arquitecto y los propietarios de la marca, Ricardo Pérez Palacios y Álvaro Palacios. Entre los tres, decidieron que la nueva bodega de Descendientes de J. Palacios debía estar integrada en el paisaje de Corullón, en El Bierzo, donde cosechan y producen sus excelentes caldos.

La grandeza de esta bodega radica en que los vinos se producirán calados, o lo que es lo mismo, excavados a quince metros de profundidad. ¿Pero por qué han decidido esta ubicación? Dicen desde la empresa que porque así los vinos se cosecharán con la humedad propia de la roca y las barricas reposarán en las condiciones de temperatura y humedad óptimas.

En cuanto a los materiales, el arquitecto ha elegido para su construcción el hormigón visto y la piedra. El tejado estará recubierto de pizarra y de una cubierta vegetal.

Una nueva bodega que con toda probabilidad se convertirá en todo un referente arquitectónico en la zona.