En tierras de Turís, en Valencia, el arte del cultivo de las vides se lleva haciendo desde épocas remotas. Ya los hacían los Íberos y los Romanos. En la Edad Media, incluso el propio rey Felipe IV constató la calidad de los vinos de Turís.

Desde entonces, se han elaborado caldos en la zona. Sin embargo, no fue hasta 1920, cuando setenta agricultores se asociaron para crear la cooperativa La Baronía de Turís. Años de trabajo, dedicación, constancia e ilusión por el viñedo y el vino, por una bodega, cuentan en su página web, en la que “mantienen la tradición” con el  “propósito de ofrecer un producto diferenciador y apto para todos los gustos”.

Distribuyen su producción en Europa, América y Asia. El resultado no podía ser mejor. Por eso sus caldos han logrado infinidad de premios. El último, en el Certamen Catavinum World Wine & Spirits Competition 2016, donde han conseguido medallas de plata para Henri Marc 01 y 02, Luna de Mar tinto y para Mistela.

Henri Marc 01 es un caldo elaborado a partir de uvas syrah, un vino, que según explican, es de color púrpura y muy glicérico. De aroma fresco y complejo con aromas florales (violetas), en boca posee una entrada amable, acidez equilibrada y desarrollo elegante y largo final. Marida a la perfección con carnes a la brasa sin salsas, arroces elaborados con carne y pescados a la plancha.

Luna de Mar tinto, sin embargo, está realizado a base de tempranillo, merlot, cabernet sauvignon y syrah. De color rojo cereza, brillante con aromas a frutas rojas y notas de especias y ahumados procedentes del roble, es perfecto para disfrutar con aperitivos, quesos, embutidos, carne roja, caza o arroces.

Pero además de estos caldos, producen también vinos blancos, rosados y licores. Ofrecen vinos personalizados y cuidados hasta el último detalle, aptos para el consumidor más exigente y también para el más novel. En su página web ofrecen además la posibilidad de comprar online todos su productos.