El año 2020 está marcando un nuevo tiempo para Casa La Rad. Una bodega y una hacienda situadas en la localidad riojana de Ausejo que la bodeguera Alicia Rojas vendió en 2014 a una familia francesa.

Durante estos últimos cinco años, un equipo joven y sólido (apoyado por la actual propiedad) ha trabajado para dar forma a este importante proyecto que apuesta por la calidad y el uso responsable de sus recursos propios como principios fundamentales.

Bodegas Casa La Rad está amparada por la DOCa Rioja y produce 120.000 botellas de vino al año con uvas seleccionadas de 45 hectáreas de entre las 110 de viñedo propio. La pluralidad de terruños y altitudes y el cultivo de todas las variedades de vid autóctonas de Rioja son la base de la riqueza e identidad de los vinos que aquí se elaboran.

Cinco son los vinos comercializados hasta el momento por la bodega, bajo las marcas Solarce: rosado, blanco y tinto; y Casa La Rad: blanco y tinto. El ratio de exportación es del 70%, principalmente a: China (35%), Reino Unido (28%) y USA (25%), Canadá, Alemania, Suiza…

Este año también se han presentado dos novedades de Edición Limitada: el vino de autor Alma y el monovarietal de viñedo singular Casa La Rad Garnacha.

  • La Bodega

La bodega está enclavada en una hacienda de 800 hectáreas. La de mayor extensión en La Rioja y única en el Valle de Ocón, en la que durante siglos conviven en armonía el bosque mediterráneo junto a cultivos tradicionales como el olivo, la vid, el almendro y el cereal. En ella, un bosque autóctono de 350 hectáreas alberga encinas, robles, madroños, tejos y acebuches. Ciervos, jabalíes, liebres, zorros, ardillas, águilas y perdices, entre otros, viven entre sus árboles, y las tres balsas son parada de aves de paso a lo largo de todo el año por lo que es fácil ver gansos, patos y grullas.

El nombre de La Rad se debe al paraje donde se encuentra la viña de mayor altitud (entre 660 y 700 metros) y a su vez la más antigua de la finca, plantada en 1960. En esta viña de 23 hectáreas, destaca sobre las demás, la P-38, calificada desde este año como viñedo singular.

De arquitectura moderna y funcional, la bodega combina en sus procesos de elaboración, tradición e innovación. Su apuesta por la I+D+i le permite contar con los más avanzados equipos técnicos de producción que no dejan nada al azar. 55 depósitos de acero inoxidable, 300 barricas de roble Seguin Moreau, Berthomieu, Ermitage… con tostados personalizados y equipos de frío.

Con capacidad para albergar 1.000.000 de litros de vino, Bodegas Casa La Rad limita actualmente su producción a 120.000 botellas al año, o lo que es lo mismo 90.000 litros de vino.

La primera añada salió al mercado en 2017, con Solarce Tinto 2015, y le siguieron: Solarce rosado, Solarce blanco, Casa La Rad blanco y Casa La Rad tinto. Este año saldrán al mercado dos importantes novedades de Edición Limitada: El vino de autor, Alma 2015 y el monovarietal de viñedo singular, Casa La Rad Garnacha 2015.

La biodiversidad de fauna y vegetación es clave en el éxito de este proyecto, y un gran atractivo para el despegue del enoturismo que la bodega quiere potenciar también este año 2020.

  • El equipo

Un equipo joven y con enorme capacidad y autonomía, trabajan día a día para hacer realidad el potencial de este proyecto. Al frente, Marta Castro, ingeniera agrónomo de 44 años de edad, con una extensa experiencia en el sector vitivinícola. La dirección comercial, de exportación y la gestión general están en sus manos, y junto a ella, trabajando codo con codo: Goyo Gordaliza, asesor externo en Viticultura y enología; Marta Gallego, enóloga; Aziz Mkhaltar, responsable de campo; y Merche Albéniz, responsable administrativa y financiera. Además, Marcos, Lucien y Nahib ayudan en los trabajos diarios de bodega.

  • Casa la Rad Edición Especial Garnacha 2017

El Casa La Rad tinto es una mezcla de Tempranillo (40%), Garnacha (40%), Maturana (10%) y Graciano (10%). Una crianza de 14 meses como mínimo en barricas nuevas de roble francés. El grado alcohólico es de 14%. Su producción es de solo 2.000 botellas numeradas.

En cuanto a la cata, se trata de un vino de capa media, de color granate, con ribete de color rubí, limpio y trasparente. En nariz despliega un aroma intenso donde aparecen notas de fruta roja, fresa y frambuesa, yoghurt de fresa y notas ligeramente florales, destacando aromas de jazmines y violetas. En el fondo aparecen los aromas típicos de la crianza en madera, con notas de cueros y ahumados.

Y en boca es un vino de entrada potente, pero muy elegante y sedoso. A su paso por el paladar aparecen más los tostados y ahumados de la madera, aunque se perciben perfectamente también las notas florales y frutales. Con paso de boca fácil, el resultado es un vino fino y elegante en el que persiste la fruta roja en fase retronasal.

Y para acabar, comentar que la hacienda cuenta con 110 hectáreas de viñedo, divididas en cuatro zonas y 49 parcelas, lo que permite su cultivo y seguimiento personalizado. A 530 y 700 metros de altura, en ladera orientada al noreste y sobre suelos pedregosos con arcilla, limos, arena y cierto contenido en calcio en función de la altitud.

El clima característico de Rioja, aunque algo más fresco y seco debido a la altitud, a la proximidad con la sierra y a estar más lejos del río Ebro. Todas las variedades amparadas por la Denominación de Origen Rioja están presentes en la finca: malvasía, viura, tempranillo blanco, garnacha blanca, tempranillo, mazuelo, graciano, garnacha y maturana. La mayor parte crecen en vaso y fueron plantadas entre 1960 y 1990.