Con el año ya iniciado, llega el momento de transformar los buenos propósitos en hábitos reales, y Olis Bargalló recuerda que el aceite de oliva virgen extra (AOVE) es un aliado natural para las dietas detox y para la salud general.
Y es que, después de las celebraciones navideñas, muchos decidimos ajustar la dieta para reducir toxinas, mejorar la digestión y regular el peso. Y se puede empezar por un acto tan sencillo como añadir el AOVE a nuestros platos. Porque, además de ser un ingrediente fundamental de la dieta mediterránea, destaca por su composición rica en grasas saludables, antioxidantes y compuestos bioactivos.
Beneficios científicos saludables del AOVE
Numerosos estudios científicos demuestran que el aceite de oliva virgen extra puede contribuir de forma natural a una dieta equilibrada porque contiene numerosos beneficios. Por ejemplo, contiene un gran poder antioxidante y antiinflamatorio. Los polifenoles y compuestos como el oleocantal del AOVE tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias naturales que ayudan a combatir el estrés oxidativo y a los procesos inflamatorios crónicos.

El AOVE, además, estimula la secreción de bilis y favorece una mejor digestión de grasas y nutrientes, hecho que puede aliviar sensaciones de pesadez y contribuir a un tránsito intestinal más regular. De hecho, aunque es un alimento energético, el consumo habitual de AOVE puede ayudar a controlar el apetito y estabilizar los niveles de glucosa, favorece el metabolismo saludable y, en dietas equilibradas, se ha observado que puede contribuir a la reducción de peso corporal y circunferencia de cintura.
Numerosos estudios clínicos avalan que el consumo regular de AOVE contribuye a reducir el riesgo de enfermedades del corazón, gracias a sus grasas monoinsaturadas y a la protección que ofrecen los antioxidantes. Precisamente, un nuevo artículo del American Heart Journal señala que el aceite de oliva virgen extra (AOVE) ofrece mayores beneficios para la salud cardiovascular que el aceite de oliva refinado. La diferencia radica en su alto contenido en polifenoles, compuestos antioxidantes y antiinflamatorios que se conservan en el AOVE gracias a su proceso de elaboración natural, y que se pierden en los aceites refinados.

Estos efectos, combinados con una dieta rica en verduras, frutas y cereales integrales, hacen del AOVE un componente natural fundamental para llevar una alimentación saludable.
Aliado del bienestar diario
“Al inicio del año, muchas personas buscan mejorar hábitos alimentarios y sentirse mejor física y mentalmente. Incorporar aceite de oliva virgen extra de calidad dentro de una dieta equilibrada no solo aporta sabor, sino que también puede reforzar las defensas, favorecer una digestión más suave y contribuir a una mejor gestión del peso”, afirma Francesc Bargalló, CEO de Olis Bargalló.
Además, la forma de elaboración —recolección temprana, prensado en frío y conservación en envases protectores— es clave para que el AOVE mantenga el máximo número de polifenoles y antioxidantes naturales, elementos esenciales en los beneficios saludables que se asocian a este aceite. Porque no todos los aceites son iguales, solo el aceite de oliva virgen extra contiene el máximo de beneficios para nuestra salud.
Olis Bargalló nace en 1850 en Castellví de Rosanes (Barcelona) con la misión de ofrecer los mejores aceites de oliva. Durante más de un siglo y medio, su pasión por el aceite y su vínculo con la restauración le han impulsado a innovar y adaptarse a las necesidades del sector. Hoy, bajo el liderazgo de Francesc Bargalló —cuarta generación—, la empresa se consolida como una marca de referencia, tanto para restaurantes como para hogares, siempre con el objetivo de mantener la excelencia y el prestigio que la caracterizan.