MANSO y MISTRAL son, a partir de ahora, mucho más que los nombres de dos conocidas calles del barrio barcelonés de Sant Antoni. Son el nombre de las dos nuevas cervezas artesanas que acaban de nacer en el corazón del barrio y con la voluntad de cuidarlo.
La Fundació De Veí a Veí y Lambicus, con producción local de St. Boi Brewery e ilustraciones originales de Reskate Studio, acaban de lanzar dos nuevas cervezas artesanas con identidad propia y un objetivo claro: transformar la cultura de barrio en impacto social real.
Y es que el 100% de los beneficios que se recauden con su venta se destinarán a la compra de alimentos para las familias que atiende la Fundació De Veí a Veí, entidad que desde hace más de diez años apoya a personas y hogares en situación de vulnerabilidad en el barrio de Sant Antoni.

“Queríamos crear productos que explicaran el barrio, que fueran buenas cervezas y que, sobre todo, ayudarán directamente a las familias que tenemos cerca”, explican desde la Fundació De Veí a Veí.
Dos vecinas, dos maneras de brindar
Pero MANSO y MISTRAL no son solo cervezas: son dos vecinas imaginarias inspiradas en las calles y el alma del barrio.
- Por un lado, MANSO es vital, mediterránea y abierta. Da nombre a una IPA fresca de 6%, aromática, equilibrada y muy fácil de beber, pensada para quien busca intensidad sin estridencias.
- Mientras que MISTRAL es libre, soñadora y cercana. Inspira una Blonde Ale suave y refrescante, accesible y ligera, ideal tanto para amantes de la cerveza artesana como para quien se acerca a ella por primera vez. Ambas, además, son sin gluten.
Las etiquetas evocan el espíritu del barrio más vivo y activo de Barcelona. Porque Sant Antoni es un rincón de la ciudad condal donde el comercio de proximidad, la cultura y el tejido asociativo continúan marcando el pulso del día a día. Por eso, las etiquetas de MANSO y MISTRAL evocan un espíritu que combina tradición y contemporaneidad. Con un lenguaje gráfico potente e icónico, recuerdan a murales urbanos e imágenes populares actuales, convirtiendo cada botella en una pequeña pieza de cultura de barrio.