La pandemia del COVID-19 está cambiando de forma notable los hábitos de consumo de los ciudadanos. Esta misma semana hemos conocido que las ventas del jamón ibérico de Jabugo han descendido en un 90%, debido en gran parte al cierre de los establecimientos hosteleros y hoteleros.

Guillermo García-Palacios, el presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Jabugo, explica que esta crisis está afectando muy duramente al sector debido al cierre de hoteles, restaurantes y otros establecimientos. Esto ha provocado que la demanda de productos ibéricos, y muy especialmente la de jamones, se haya visto reducida de forma drástica.

El jamón no es un producto de primera necesidad, sino un producto gastronómico de lujo. El presidente considera que debido a la crisis mundial por el coronavirus estamos atravesando una época de guerra, en la que muchas familias no pueden permitirse la compra de jamón ibérico de Jabugo.

A esto hay que sumar que todos los pagos que debían cobrar las industrias se encuentran paralizados en la gran mayoría de los casos. Esto es una cadena ya que si los restaurantes y hoteles no cobran no pueden pagar, y el sector primario es el más afectado.

Guillermo García-Palacios espera que sea una situación coyuntural, que pase lo antes posible. Es decir, que sea un problema puntual y que a pesar de las complicaciones se pueda solucionar a medio plazo.

Además, implora que las ayudas financieras lleguen al sector primario a la mayor brevedad posible para que que la estructura no se vea afectada. Por último, indica que "si esto se alarga mucho más tiempo, habrá numerosas industrias que vayan a la quiebra ante la imposibilidad de cobrar y vender."