Coincidiendo con la conmemoración del 500 aniversario del caserío Petritegi, la histórica sidrería de Astigarraga vuelve a poner en valor uno de los rituales gastronómicos más representativos de la cultura sidrera vasca: las tradicionales sardinadas de verano.
La iniciativa, que permanecerá activa hasta el próximo 12 de septiembre, recupera una costumbre profundamente arraigada en la historia de las sidrerías y la adapta a un formato pensado para disfrutar al aire libre, sin perder su esencia.
La propuesta se desarrolla de martes a sábado, a partir de las 20:00 horas, en el nuevo espacio Sardina Gunea, una amplia terraza situada junto al histórico caserío que hace cinco siglos dio origen a una de las ‘sagardotegis’ más emblemáticas de Gipuzkoa. En este escenario, Petritegi invita tanto a visitantes como a aficionados a la sidra a revivir una tradición que durante generaciones formó parte de la vida cotidiana del territorio.

Un homenaje a los orígenes de la cultura sidrera
Mucho antes de que las sidrerías alcanzaran el prestigio gastronómico del que gozan en la actualidad, los antiguos lagares o tolares eran espacios de encuentro social donde agricultores, comerciantes y viajeros acudían para degustar la nueva sidra elaborada en la temporada.
Con esta iniciativa, Petritegi recupera ese espíritu de convivencia que caracterizó durante siglos a las sidrerías tradicionales. Compartir una mesa al aire libre, disfrutar de productos de proximidad y brindar con sidra siguen siendo hoy los pilares de una experiencia que conecta pasado y presente.
«Las sardinadas representan la esencia más auténtica de nuestra cultura sidrera: reuniones al aire libre, productos de temporada, sidra compartida y conversaciones sin prisa. En un año tan especial para nosotros queríamos recuperar ese espíritu y ofrecerlo a quienes nos visitan», explica Jon Torre, responsable de comunicación de Petritegi.
Amplia oferta gastronómica
La propuesta culinaria mantiene como protagonista indiscutible la sardina asada, aunque incorpora una oferta gastronómica más amplia basada en productos locales y elaboraciones de calidad. La carta incluye ensaladas de tomate y lechuga de Astigarraga, sardinas recién hechas a la parrilla, chuletón de vaca vieja, costilla de ternera, queso Idiazábal acompañado de membrillo, la reconocida tarta de queso elaborada por Malum Rex y helados artesanos de Larreta, completando una experiencia que combina tradición y actualidad.

El apartado de bebidas refleja igualmente la evolución que ha experimentado Petritegi en las últimas décadas como productor de referencia. Los asistentes podrán degustar diferentes variedades elaboradas en la propia bodega, entre ellas sidras amparadas por la Denominación de Origen Euskal Sagardoa, sidras monovarietales, sidras espumosas, opciones sin alcohol, la gama Gorenak, zumo de manzana ecológico y las denominadas «cubiteras», una fórmula especialmente diseñada para disfrutar de la sidra en formato terraza durante las noches de verano.

Apuesta por la divulgación de la cultura de la sidra
Ubicada en Astigarraga, considerada el corazón del territorio sidrero vasco, Petritegi ha sabido combinar durante generaciones el respeto por la tradición con una constante apuesta por la innovación y la divulgación de la cultura de la sidra. La recuperación de las sardinadas de verano se enmarca precisamente en esa filosofía: mirar al pasado para reforzar la identidad de una tradición que sigue plenamente vigente.
En un momento en el que el turismo gastronómico busca cada vez más experiencias auténticas y vinculadas al territorio, la propuesta de Petritegi recupera uno de los rituales más representativos de la cultura popular vasca.