España, a la cabeza de los países europeos que apuestan por la carne cultivada

Desde el proyecto de Agricultura Celular de la organización por la conciencia alimentaria ProVeg International han creado un ranking con los cinco países europeos que más están apostando por la carne cultivada y España lidera el tercer puesto.

La carne cultivada tiene el potencial de mejorar enormemente la competitividad y la sostenibilidad de la industria cárnica en Europa. ¿Qué tan interesados están Francia, Alemania, Países Bajos, España y Reino Unido por la carne cultivada? ¿Cómo reaccionan ante este nuevo método de producción de carne y qué país lidera la carrera de la carne cultivada en el continente europeo?

En diciembre de 2020, la Agencia Alimentaria de Singapur (SFA) aprobó la venta de pollo de la startup californiana Just Eat, elaborado mediante agricultura celular. La SFA fue la primera, y sigue siendo la única, autoridad reguladora del mundo en aprobar un producto de carne cultivada para su venta en el mercado.

El concepto de carne cultivada se discute desde hace tiempo en Europa, así que ¿por qué la UE no se ha adelantado a Singapur en la introducción de productos de carne cultivada en el mercado? ¿Qué países europeos tienen más posibilidades de alcanzar al pionero del sudeste asiático?

Países Bajos y su liderazgo visionario

Países Bajos, cuna de la carne cultivada y hogar de un rico ecosistema de empresas e investigadores de agricultura celular. El investigador y empresario holandés Willem Frederik van Eelen fue pionero en la creación y el desarrollo de la carne cultivada en los Países Bajos y en el extranjero. Es reconocido como uno de los padrinos de la carne cultivada. Van Eelen creía en el potencial de producir carne sin necesidad de criar, reproducir y sacrificar animales. En la década de los 90, se asoció para crear un proceso de cultivo de carne in vitro y presentó varias patentes de técnicas de carne cultivada en los Países Bajos y en Estados Unidos.

Los Países Bajos hicieron historia en abril de 2022 cuando el Gobierno anunció que había concedido 60 millones de euros para apoyar la creación de un ecosistema nacional de agricultura celular como parte del Fondo Nacional de Crecimiento del país. Esta cantidad representa la mayor inversión en agricultura celular realizada por un gobierno nacional.

En la actualidad, los Países Bajos cuentan con un rico ecosistema de empresas emergentes de cultivo, fabricantes de alimentos, centros de investigación, universidades y organizaciones sin ánimo de lucro que apoyan la agricultura celular. Esperamos que se creen muchas más empresas gracias al entorno favorable a la innovación que está creando el gobierno holandés.

Reino Unido, el país de las startups

Winston Churchill predijo el desarrollo de la carne cultivada hace casi 90 años (en 1931) cuando escribió: «Nos libraremos del absurdo de cultivar un pollo entero para comer la pechuga o el ala, cultivando estas partes por separado en un medio adecuado». Las predicciones de Churchill se inspiraron en los trabajos del científico francés Alexis Carrel sobre las técnicas de cultivo de tejidos.

Desde las predicciones de Churchill, el gobierno británico ha tardado en abordar la agricultura celular. No ha sido hasta 2021 que el gobierno británico concedió su primera subvención a una empresa de carne cultivada. UK Research and Innovation (UKRI), en el marco del programa Transforming Food Production, concedió una subvención de 1 millón de libras a la empresa de Edimburgo Roslin Technologies para desarrollar su tecnología de carne cultivada. La directora del programa de Transformación de la Producción Alimentaria del UKRI, Katarina Hayter, declaró que «creemos que el desarrollo de la carne cultivada es uno de los avances más significativos que podemos hacer, como país y como planeta, para hacer frente a la lacra de la escasez de alimentos y el cambio climático».

El Reino Unido es también el país con el panorama más rico en empresas de agricultura celular de Europa. Cuenta con doce empresas que trabajan en carne cultivada, grasa cultivada, desarrollos de líneas celulares o sistemas de biorreactores.

Apoyo español a la investigación

España, como país con el mayor consumo de carne per cápita de Europa, tiene el potencial de ser un actor importante en el sector de la agricultura celular y se sitúa en el número tres de nuestra lista.

En enero de 2021, el Gobierno español, a través del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), concedió 5,2 millones de euros a un proyecto de carne cultivada liderado por BioTech Foods que está investigando los impactos de la carne cultivada en la salud para la prevención del cáncer de colon y la dislipidemia.

En la actualidad hay tres empresas emergentes que operan en España: Biotech Foods, Cocuus y Cubiq Foods. En noviembre de 2021, el gigante cárnico JBS llegó a un acuerdo para adquirir el control de BioTech Foods y construir una nueva planta en España para aumentar la producción. Esta adquisición probablemente acelerará el desarrollo de la carne cultivada en España y en el extranjero.

Alemania y Francia

El gobierno alemán aún no ha financiado ninguna investigación sobre agricultura celular, lo que sitúa a Alemania en el número cuatro de la clasificación.

Sin embargo, en diciembre de 2021, el Ministerio Federal de Alimentación y Agricultura alemán anunció que financiaría proyectos de I+D para fuentes de proteínas alternativas, con procesos de cultivo y fermentación.

En Alemania operan cuatro startups de carne cultivada, pescado y mariscos, mientras que dos grandes empresas (PHW y Merck) también participan en el sector de la agricultura celular, lo que indica que las principales empresas alemanas han reconocido el enorme potencial de la carne cultivada para remodelar la industria de las proteínas.

En el puesto número cinco tenemos a Francia, que ha tenido un viaje rocoso con la agricultura celular y ahora es un entorno complicado para este tipo de innovación, como demuestra la aplicación de prohibiciones en todo el país.

El hecho de que la carne cultivada tenga su origen en el trabajo de el investigador francés Alexis Carrel hace que la actitud del gobierno francés hacia la agricultura celular sea aún más reticente. Hasta la fecha, el gobierno francés no ha financiado ninguna investigación pública sobre la carne cultivada, ni ha expresado ningún apoyo o apertura a esta tecnología que promete hacer más sostenible nuestro sistema alimentario.

Nathalie Rolland, cofundadora de Cellular Agriculture France, comentó que «los responsables políticos franceses se esfuerzan por comprender la necesidad de estar al día en el tema de la carne cultivada. Francia, uno de los principales países agrícolas de Europa, está sometida a una intensa presión por parte de las industrias vinculadas a la carne convencional, que obstaculizan cualquier avance que perciben como una amenaza. En cambio, todos deberían ver esto como una oportunidad para allanar el camino a estas innovaciones que pueden complementar la oferta actual, como ocurre, por ejemplo, con las alternativas basadas en plantas. La carne cultivada aborda muchas cuestiones sociales y medioambientales, y Francia debería aspirar a convertirse en un líder europeo en este campo.»

ProVeg International

ProVeg International celebra la decisión del Gobierno neerlandés de destinar 60 millones de euros a apoyar la formación de un ecosistema en torno a la agricultura celular e insta a otros gobiernos de Europa a seguir el ejemplo de los Países Bajos e invertir en esta industria emergente de forma similar.

El campo de la agricultura celular ha pasado más rápidamente del ámbito académico al sector privado que la mayoría de las demás tecnologías en los campos de la biotecnología y la biomedicina, por lo que ProVeg recomienda que los gobiernos financien la investigación pública en este campo incipiente.

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