30 de Julio, Día Mundial de la Tarta de Queso

Cada 30 de julio se celebra el Día Mundial de la Tarta de Queso, uno de los postres más emblemáticos en la gastronomía a nivel internacional.

Hay postres que no entienden de estaciones, modas ni edades. La tarta de queso es uno de ellos. Siempre apetece. Con su textura cremosa, su sabor suave y esa capacidad única para coronar cualquier comida. Por ello, no es de extrañar que tenga su propio día internacional.

Por ello, queremos festejar el día de este postre milenario cuyo origen se remonta a la Antigua Grecia, cuando se ofrecía a los atletas durante los primeros Juegos Olímpicos y era considerada como una fuente de energía insuperable. Aquí os mostramos algunas de las diferentes y sabrosas propuestas de las que enamorarnos.

El Claustro (Granada)

Desde el centro histórico de la ciudad andaluza, El Claustro (Hotel Palacio de Santa Paula, Autograph Collection) presenta una propuesta tan dulce como refrescante: Tartita de Queso con Sorbete de Mango de la Costa Tropical. De textura cremosa, este postre combina la suavidad del queso con el frescor afrutado del mango, en un contraste que reinterpreta lo clásico con productos de la tierra granadina. Ideal para disfrutar en su precioso claustro, entre historia, arquitectura y cocina de autor.

Gran Reserva (Briñas, La Rioja)

La tarta de queso de Gran Reserva (Hotel Palacio Tondón, Autograph Collection) es el broche dulce perfecto a su propuesta de cocina riojana contemporánea. Elaborada con queso de cabra D.O.P. Los Cameros y acompañada de un crumble de frutos secos, que aporta un contraste crujiente y aromático, con un sabor profundo. Un postre profundo, equilibrado y lleno de matices, como los grandes vinos de la zona. Ideal para los paladares que buscan intensidad sin perder el equilibrio.

La Maestría (Sevilla)

Nada mejor para culminar una comida en pleno centro de la capital hispalense que hacerlo en La Maestría (Hotel Querencia de Sevilla, Autograph Collection) con una propuesta dulce y con acento andaluz: Tarta cremosa de Queso, Pistacho, Crumble de Galleta y Mantequilla con Helado de Rosco de Anís. Ligera, fresca y con carácter, es el final ideal para una comida que honra la identidad sureña desde el primer plato hasta el último bocado, ideal para sobrellevar las temperaturas de la ciudad.

Bosco de Lobos (Madrid)

Ubicado en el COAM y rodeado de calma y diseño, Bosco de Lobos convierte el Día de la Tarta de Queso en una experiencia de sofisticación. Su versión, elaborada artesanalmente con Queso Parmesano, sorprende con una textura cremosa que conquista sin necesidad de adornos. Discreta y elegante, esta tarta es el reflejo de su cocina: mediterránea y refinada. Ideal para cerrar un almuerzo entre arquitectura, vegetación y conversaciones que merecen postres memorables.

Tablao de Carmela (Madrid)

El flamenco se saborea en cada rincón del Tablao de La Carmela (Madrid) y también en sus postres. Para el Día de la Tarta de Queso, este rincón castizo rinde homenaje a la tradición con una propuesta tan auténtica como deliciosa: Tarta de Queso artesanal elaborada con Queso Crema, Nata y un Toque de Cabra. La suavidad de su textura se equilibra con un baño vibrante de frutos rojos que aporta acidez, color y frescura. Aquí, cada bocado es como un cante jondo: profundo, sentido y con carácter. Ideal para cerrar una velada al ritmo del flamenco, con el alma llena y el paladar feliz.

Ôven Mozzarella (Madrid)

Con una receta basada en ingredientes sencillos y de alta calidad, como la soja o los cacahuetes, esta creación presenta un equilibrio armonioso: un Corazón Cremoso y delicado envuelto en un exterior sutilmente caramelizado que aporta textura y contraste. Cada capa está pensada para rendir homenaje a la pureza del sabor, sin artificios ni excesos. La suculencia del interior y la ligera resistencia del exterior conforman un conjunto elegante y honesto, que encaja con la filosofía de una cocina donde el horno es el alma.

Superchulo (Madrid)

Su ‘Say Cheese’ es todo un estandarte de la originalidad que se tiñe de colores: Tarta artesanal con Pistachos, Pink Chocolate Blanco y Frutos rojos. Un bocado que mezcla lo saludable con lo atrevido, como todo lo que nace en este templo de la cocina creativa y sostenible. Aquí, cada cucharada es un acto de rebeldía dulce. Perfecta para quienes quieren algo diferente, impactante y memorable. El espíritu libre de Superchulo vive también en su tarta.

Pizzart (Madrid)

Más allá de sus irresistibles pizzas, Pizzart elabora una Tarta de Queso con una creación artesanal que destaca por su cremosidad interior y su exterior caramelizado. Un equilibrio de texturas que hace que cada cucharada sea un contraste entre suavidad y carácter. Perfecta para amantes de este postre en su versión más clásica, esta delicia es un final dulce a la altura de un menú que mezcla el alma italiana con un toque moderno y urbano.

SteakBurger (Madrid)

SteakBurger demuestra que también puede hablar el lenguaje del postre. Su tarta de queso se elabora con ingredientes de alta calidad, y eso se nota en su textura: cremosa en el interior, con un punto caramelizado en el exterior que conquista desde la primera cucharada. En el Día de la Tarta de Queso, este templo del sabor ofrece un cierre potente y seductor, como sus carnes a la parrilla, pero en versión dulce. Un golpe de sabor que se merece todos los aplausos.

Di-Ferente (El Entrego, Asturias)

En el corazón de Asturias, Diego Fraile elabora una cocina honesta basada en el producto, la temporalidad y el sabor real, sin disfraces. Su propuesta dulce no se queda atrás: su Tarta de Queso horneada tiene un interior fluido, de esos que conquistan desde la primera cucharada. Cremosa, elegante y con alma de postre top.

Quince Nudos (Ribadesella, Asturias)

Bruno Lombán rinde homenaje al territorio con su versión de Tarta de Queso Casín al horno, una variedad asturiana con Denominación de Origen Protegida y que se elabora de forma artesanal con leche entera y cruda de vaca. El resultado es un postre equilibrado, con carácter y textura sedosa, perfecto para cerrar una comida con raíces y estilo propio. Un broche a la altura de sus ya míticos arroces.

El Palace (Gijón, Asturias)

Ubicado en el icónico barrio de Cimadevilla, El Palace ha convertido su cocina 100% libre de gluten en todo un referente. Aquí, todo es apto para celíacos, incluida su Tarta de Queso horneada, que conserva toda la intensidad y la cremosidad del postre clásico, pero sin una sola traza de gluten. Un lugar donde disfrutar sin preocupaciones… y sin renuncias.

Cremela (Santolaya de Cabranes, Asturias)

¿Y si la tarta de queso viniera en cucurucho o tarrina? Las heladerías Cremela —con una propuesta artesanal y sorprendente— cuenta con un helado de Tarta de Queso con frutos rojos. Cremoso, suave, con ese punto ácido y dulce que enamora. Una forma original, divertida y deliciosa de celebrar este día tan goloso.

Chez Michel (Alcorcón y Madrid)

Su cocina, definida por el chef como “Twisted Lebanese Cuisine”, tiene la base en sus orígenes, a los que añade un punto creativo propio. Además, algunas de sus recetas más sorprendentes, tanto saladas como dulces, saben a granada, berenjena y pistacho, los tres ingredientes favoritos del chef. Y es con este último fruto seco -que tan de moda está actualmente- con el que da un toque especial a la protagonista del día con Tarta de Queso con pistachos.

Cokima (Madrid)

Cokima nació en 2020 rompiendo moldes con su cocina tipo ‘street food’ basada en el producto de temporada local con un ‘twist’ internacional. El resultado es una carta con propuestas para todos los gustos y pensada para compartir de principio a fin, como su Tarta de queso -brutal- con helado de Idiazábal y toffee salado. Al frente están Alberto Zurera (ex DiverXo) y Diego Hernán en los fogones, haciendo realidad el lema de ‘cooking madness’. Y de locura está precisamente la protagonista del día, en este caso, marcada por la tradición.

Inhala Terraza (Madrid)

Inhala Terraza, el sky bar del Inhala Hotel Garden, se convierte en un 2 en 1 para comerse y beberse el verano. Estos meses nos tomamos al pie de la letra el “de Madrid al cielo” porque al mediodía nos sentamos en un acogedor mirador con vistas al Palacio Real y un gran ventanal que se abre para acceder a una parte exterior. A su carta acaban de llegar refrescantes sugerencias. Y, entre los postres, a falta de una tarta de queso… ¡tienen dos!: Tarta de queso con frutos rojos y Tarta de tres Quesos.

La Fábrica (Burgos)

Ubicado a escasos metros de la catedral de Burgos y recomendado por las guías Repsol y Michelin, La Fábrica conquista paladares desde 2014 bajo la dirección de Ricardo Temiño -en los fogones- y Cristina Lázaro -en la sala-, con una propuesta que refleja el esfuerzo, la dedicación y la pasión por el producto local que puede disfrutarse a través de una suculenta carta. Aquí encontramos dos versiones de tarta de queso: Tarta Cremosa de queso y Semifrío de Cheesecake y Maracuyá.

La Posada de Pradorey (Gumiel de Mercado, Burgos)

Construida por encargo del Duque de Lerma en el año 1601 como un palacete de caza de estilo herreriano para el rey Felipe III -ubicada a solo 2 km de la bodega Pradorey-, esta posada es hoy en día uno de los alojamientos más singulares y recomendados de la zona. Un plan irresistible si le añadimos su gastronomía, un homenaje al producto local y a la tradición como su Tarta de Queso de Ventosilla con Helado casero.

La Taberna de Elia (Pozuelo de Alarcón, Madrid)

Tras casi 18 años con las brasas a pleno rendimiento, La Taberna de Elia es un clásico imprescindible en el panorama gastronómico nacional y parada obligada para los carnívoros. Pero este templo de la carne es mucho más que eso: las propuestas previas a los cortes, al igual que sus pescados, son un buen motivo para volver; y sus postres caseros, el final perfecto para una comida memorable. La protagonista del día: Tarta de queso horneada. Super cremosa y con un toque de parmesano. ¡Mmmmm!

New York Burger (Madrid y Barcelona)

Sus hamburguesas, al más puro estilo neoyorquino, llevan 16 años conquistando paladares. Junto a ellas, siempre en carta, encontramos el postre por excelencia de los EEUU: ¡la cheesecake! Pablo Colmenares, chef ejecutivo de la firma, comenta que la suya “tiene lo mejor de los dos mundos: el sabor de la mítica tarta americana y la cremosidad de las de queso españolas”.

Ricardo Temiño Restaurante (Burgos)

Abrió sus puertas en noviembre del 23, a los pocos meses consiguió su primer sol Repsol y, con un año de vida, su primera estrella Michelin. Hablamos del restaurante del burgalés Ricardo Temiño y su esposa -y jefa de sala- Cristina Lázaro, donde comenzaron sus sueños. En este escenario tan especial reina una cocina de precisión y armonía, elaborada con los sabores de siempre -los más reconocibles de su tierra-. En su Menú no falta una original Tarta con el queso de Burgos como protagonista.

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