¿Es el desayuno una de tus comidas favoritas? ¿Prefieres el dulce o el salado? ¿Lo acompañas de té o de café? ¿Zumo o fruta fresca? Las posibilidades son infinitas, pero cada región del mundo tiene unas peculiaridades. Descubramos desde Bendita Locura Coffee & Dreams cómo desayunan en algunos países alrededor del mundo, acercándonos más a su cultura y su forma de vida.

Para los amantes de los viajes, uno de los momentos más interesantes del día es el del desayuno. Suelen ser unos minutos que tendemos a alargar un poco más de la cuenta porque resultan perfectos para planear el día y degustar los sabores y tradiciones del lugar que visitamos.

Por eso, cuando las vacaciones casi se han perdido en la memoria, puede resultarnos de lo más evocador degustar alguno de los desayunos que te proponemos y que a buen seguro, te harán soñar con una nueva escapada.

• El desayuno noruego o frokost, suele ser más abundante y variado que el que comemos en España, aunque eso sí, lo toman mucho, mucho más temprano que nosotros. Se hace casi siempre en familia y muchos fines de semana se convierte en un acontecimiento social. No falta el pan que se acompaña de embutidos o pescados ahumados (o en salazón) zumos e incluso hortalizas como el pepino o el tomate y algo dulce. Para los recrear este tipo de almuerzo, Bendita Locura Coffee & Dreams, ofrece el desayuno Oslo, compuesto de un café o una infusión y pan nórdico con salmón ahumado, queso crema y brotes verdes.

Pero si contundente nos parece esta forma de empezar el día, el desayuno que hacen en la ciudad de la Gran Manzana va un paso más allá. Es fácil encontrar los típicos menús con huevos, alubias, bacon –o incluso chuletas-, pan tostado, mermeladas y alguna pieza de repostería. Pero lo que sí está de moda es tomar alguno de sus famosos bagels rellenos con los más variopintos ingredientes. En el madrileño gastrobar Bendita Locura recrean el desayuno representativo de New York con un bagel de semillas de amapola que rellenan con jamón de York, queso, lechuga y cebolla caramelizada.

Volamos hasta el país del sol naciente, quienes durante el asagohandesayuno en japonés ingieren lo que aquí podríamos tomar en la comida o la cena. A primera hora de la mañana, en sus mesas no falta el arroz o los noodles, un poco de pescado o un tamagoyaki –tortilla con forma de rollito-, la sopa de miso o el té, una ensalada y zumo de frutas.

Volvemos a cruzar el charco para llegar a París y tomar la pieza de bollería más consumida del mundo: el croissant. A medio camino entre lo dulce y lo salado, esta masa con forma de media luna admite prácticamente cualquier relleno siempre y cuando no le haga perder su particular textura y el intenso sabor a mantequilla que lo hace tan especial. Bendita Locura ofrece en su desayuno París un croissant relleno de jamón y queso tan crujiente y esponjoso al mismo tiempo, que te transportará a los pies de la torre Eiffel.

• Bajamos hasta el Mediterráneo para llegar a una mesa cualquiera en la ciudad de Atenas donde podemos encontrar un surtido de productos como pan tostado con queso, miel o mermelada acompañado con té o café, fruta y sus riquísimos yogures tradicionales. Para que podamos degustar este desayuno tradicional, en Bendita Locura nos proponen una tarrina de yogur natural con frutos rojos y muesli.

• Y cansados ya de tanto viajar llegamos a España y como no, al jamón. ¿Quién es capaz de resistirse a una barrita de pan tostado con un buen aceite de oliva, tomate natural y jamón? Yo diría que prácticamente nadie. Es más, añado, sin miedo a equivocarme, que en este momento tienes las papilas gustativas disparadas sólo de pensar en ello.