Hablar de cultura gastronómica de Salamanca es hablar de uno de sus productos más icónicos a nivel mundial: el cerdo ibérico. En esta región se concentra gran parte de los productores de jamón ibérico y donde también se encuentra el enclave de la Denominación de Origen Guijuelo.

Bajo estos parámetros se constituye la filosofía de Tapería 'Jamón Jamón' (Calle Sánchez Barbero, nº 11, 37002 Salamanca) un espacio para disfrutar en compañía del producto ibérico en todas sus versiones bajo la filosofía 'nose to tail' y espacio gastronómico de Arturo Sánchez.

Tapería Jamón Jamón, en el corazón de Salamanca, pretende ser uno de los destinos imprescindibles para los amantes del porcino. El espacio se distribuye en una barra para disfrutar de una comida informal -e improvisada- y de la sala, ambas con una decoración actual con tonos verde bellota y madera. Una casa de comidas y tapas de siempre con un toque actual.

La carta

La experiencia arranca con una bienvenida al comensal de lujo: Mantequilla de jamón ibérico elaborada en casa, un vaticinio del producto y calidad que se disfrutará en toda la propuesta, junto al pan casero caliente en forma de cerdito y una galantina de ibéricos con encurtidos.

La carta reserva un espacio destacado a tablas de embutido 100% Ibérico de doble montanera de bellota Arturo Sánchez como jamón, presa, salchichón o chorizo.

Dentro del apartado de `'Las Sartenes’, uno de sus indispensables: Chichas ibéricas, huevo y crema de patata. En el apartado ‘Tarros’ el Paté caliente de hígado de cerdo de Arturo Sánchez se elabora además con una base de presa y solomillo. Así como la Cazuelita de Callos elaborados con morro y pata o la Lasaña Ibérica, otro obligado de la carta por la melosidad de la carne ibérica.

Su carta de vinos con más de 100 referencias tanto nacionales como internacionales de vinos blancos, tintos, rosados y espumosos, se sitúa entre una de las más completas de Salamanca. Tiene además la peculiaridad de contar con 22 referencias de Jerez convirtiéndose en una de las cartas de jereces más completas del panorama gastronómico nacional.

Se trata de uno de los maridajes esenciales con cualquier producto derivado de cerdo ibérico. Cuentan con vinos de bodegas tan emblemáticas como Williams&Humbert, Sánchez Romate, Valdespino o González Byass, servidos por copa o por botella, que van a la perfección con una tabla de ibérico de bellota y funciona como maridaje perfecto con la grasa y el magro del ibérico.