Si hay algo que llame la atención a nivel gastronómico en Almería, entre muchos otros valores, son sus tapas. Sus maravillosas tapas. El gran y voluminoso tamaño de estos acompañamientos que se sirven con cualquier bebida (algunas realmente muy generosas) suele ser la tónica habitual en los bares, que atraen clientes con una amplia variedad de sugerencias.

Es verdad que las tapas, entendidas como una ración de comida que va incluida en el precio de la bebida, son algo muy tradicional por toda Andalucía y que, por ejemplo las de Granada, también son muy conocidas por su generosidad. Pero sólo en Almería -según comentan los responsables de Turismo de la Diputación- tiene una larga carta de tapas y puedes elegir cuál quieres tomar.

Volver a casa con la sensación de hambre en Almería es síntoma de no haber tapeado adecuadamente. Es cierto que cualquier local ofrece su carta "especializada" (a veces, demasiado genérica) de tapas. Pero es cierto que poco a poco, a raíz de la tendencia de la "nueva cocina", esto va cambiando.

Desde los clásicos 'chérigans', lomo, pescaito, burger, pulpos hasta las propuestas más innovadoras (como platos de pasta con salsas de receta propia, platos exóticos o tradicionales) salir de tapas en esta ciudad andaluza se convierte en todo un lujo para los paladares. La "tapa" es la palabra clave del local. Y si esta no funciona, no funciona el local. Es un mandato que con cada consumición, se le otorge el beneplácito placer de disfrutar de una tapa.

Estos son algunos de los locales donde puedes disfrutar de las tapas de Almería, pero lo mejor es darse un paseo y perderse por el centro de la ciudad, por cualquier sitio donde veamos que tienen la terraza a rebosar. ¿Hay mas? Muchos. Muchos más. La lista es interminable, pero aqui dejamos los más reconocidos por nuestros gustos.

Casa Puga

Quien entra por primera vez en Casa Puga puede pensar que lo mejor de esta taberna son los boquerones en adobo y las gambas con gabardina, porque, ciertamente, están de vicio. Pero no. Como reza el eslogan del negocio: «Lo mejor de Casa Puga son sus clientes». Además de los boquerones y las gambas, hay otras 40 ricas sugerencias. Este local posee, entre otras mil curiosidades, una colección de botellas de brandy de todo el mundo y una barra de mármol de Macael en la que los propios clientes llevan la cuenta de lo que toman con un lápiz. Así eran las calculadoras y las cajas registradoras en 1870. Un clásico.

Entremares

Muy cerquita del anterior. No hay que pensar porque la tapa estrella es el pulpo. La única duda es si se quiere con alioli, en aceite, a la plancha o estilo marraná; es decir, guisado con cebolla y tomate, que es como siempre lo han hecho los hombres del mar (o las mujeres de los hombres del mar) en el barrio de Pescadería.

El Jurelico y la Taberna Nuestra Tierra

Muy cerca están El Jurelico y la Taberna Nuestra Tierra. El Jurelico, como cabe inferir por su nombre, pesca a los clientes con tapas de lo que el mar da cada día. Junto a preparaciones clásicas, hay lo que el dueño denomina El Jurelico I+D: croquetas de caballa, albóndigas de sardina, isla perejil (una tapa a base de pescados azules, así llamada por su forma y por guasa), papas locas… La Taberna Nuestra Tierra, como se puede colegir también de su nombre, apuesta por lo autóctono: migas, gachas, gurullos, trigo, zaramandoña de la sierra de los Filabres (una ensalada fría de tomates, pimientos verdes y rojos, calabaza y aceitunas negras, todo secado al sol)…

La Encina

Al final de Jovellanos, ya en la calle Marín, se encuentra La Encina, el único lugar de la ciudad donde se sirven tigres, es decir, mejillones rellenos, que en Almería resultan tan exóticos como un tigre de verdad en un bar de Madrid. El arroz negro, las croquetas caseras de jamón ibérico y las tortitas de camarón son otras pequeñas tentaciones de esta taberna que ocupa, junto con el restaurante homónimo, una casa típica de 1860 con pozo árabe de 25 metros de profundidad.

Taberna Torreluz

Un paseo de tres minutos para reabrir el apetito, se llega a la Taberna Torreluz, un clásico del picoteo en la capital almeriense. Muy recomendables, el ajoblanco con atún y el salmorejo tradicional servido en vaso ancho y bajo, tipo zurito. Dispone de terraza, de surtida bodega y, pensando en los que tienen más apetito y presupuesto, de una larga lista de raciones encabezada por productos de Jabugo.

Cyrano Café

Situado en la calle Médez Núñez este local destaca por su toque bohemio y romántico, donde te puedes encontrar a priori, como su nombre indica, en una cafetería llena de libros y buena tertulia, rincones emotivos y llenos de romanticismo. Nosotros disfrutamos de algunas de sus tapas exóticas que poseen en su carta, lo que contrasta con mucho de los locales de la zona. Un local diferente para tapas diferentes, pero llenas de sabor.

El Quinto Toro

Este establecimiento, según ellos mismos se encargan de recordar, es uno de los bares “con más solera de Almería”. Decorado con temática taurina, entre su carta de tapas se pueden encontrar albóndigas o el remojón de San Antón, una ensalada de bacalao y patata típica de Huéscar. Además, entre sus 'clásicos' no pueden faltar las patatas a lo pobre con huevo frito, manjar que ensalza el periodista Carlos Herrera en su cuenta de Twitter.