Nos gusta Barcelona y su mar Mediterráneo. Es verdad. Esto conlleva todo un estilo de vida: gozar al aire libre, ver el mar, pasear por la playa de la Barceloneta y llegar hasta Touché. Porque tal vez el destino quiso dejarnos tocados con su encanto: de seducción, de color, de placer y de sabor.

Touché ha sucumbido, como la mayoría de los locales de moda, a la tentación de los diseñadores, que no es otro que Lázaro Rosa-Violán, el Midas de la decoración actual. Convierte en moderno y sofisticado todo lo que toca. En el local ha conjugado con texturas y colores, sin olvidar que el bar en cuestión es de puerto. Sabor tradicional total. Un local donde se mezclan las maderas, las celosías y los alicatados de siempre con las carpinterías metálicas, el vidrio y los cromados. Un poco de tradición y un poco de vanguardia. Todo fusión.

Para seguir mezclando, Touché tiene todas las de ganar a sus comensales porque ofrece cocina mediterránea con un diverso toque de internacional. El restaurante ha apostado por las elaboraciones de pequeño formato, nada de los convencionales platos de menú. Esto quiere decir que al Touché se va de raciones, aunque haya menús diarios.

El Touché está en la cresta de la ola, dejándose querer y seducir con pluralidad de platos. Cuidan muchísimo la materia prima con la que se elabora su carta. Junto a clásicos de la zona como los calamares crujientes con mayonesa de ajo frito o los tentáculos de pulpo al pimentón, encontramos recetas coloridas y picantes recién llegadas del sudeste asiático, (arroz 'thai' con carabineros y espuma de coco o 'massaman curry', por ejemplo).

La vocación internacional llega también a la bodega, donde lo mismo se encuentra un Mar de Frades de nuestras Rías Baixas que un Brancott Estate de Nueva Zelanda, un Petit Chablis Grand Régnard de Francia o un Miramar La Masia de California. Estos vinos son perfectos para un maridaje de tartar de salmón al estilo Touché. Para las carnes rojas, caso de un 'carpaccio' de solomillo relleno de 'foie' y trufa, un Terraza de los Andes de Argentina o un Vega Sicilia Único. La cuestión es dejarnos llevar por la polifacética y seductora carta que ofrecen.

Y con un local con tanto encanto los cócteles o los combinados de autor no pueden faltar, que son el santa-santorum de estos tiempos. En Touché, la coctelería está en manos de Marc Pérez y su equipo de 'bartenders'. El secreto de estos cócteles es maridarlos con la comida. Y luego está su 'chill out' y su rollo mediterráneo para poner en ambiente al personal. ¡Que fantástico es mediterranear!.