Cuenta la leyenda que fue Teseo el que logró por fin vencer al Minotauro y que lo hizo gracias al ingenio de Adriana que ofreció al héroe un hilo muy largo, que no debía soltar bajo ningún concepto, y que le ayudaría a encontrar la salida al laberinto en el que otros habían perecido.

Siguiendo esta hermosa historia, Grupo Yllera ha rescatado en Rueda (Valladolid) varias bodegas abandonadas de la zona y ha creado un recorrido laberíntico en el que se relacionan sus vinos con diferentes episodios y personajes del conocido mito del Minotauro de Creta.

El Hilo de Adriana es una cava subterránea del siglo XIV de estilo mudéjar con más de un kilómetro de túneles y pasadizos distribuidos en varias plantas a más de veinte metros de profundidad, en las que el visitante puede conocer la historia del vino y cómo este ha marcado el devenir de nuestra vida a lo largo de los siglos. Diez salas en las que se explican un episodio o un personaje del mito con cada uno de los vinos de la bodegas Yllera. “Tan solo hay que seguir El Hilo de Ariadna para descubrir nuevas e inolvidables experiencias”, aseguran.

Arte, historia y vino se unen en un lugar donde además se puede degustar de la gastronomía típica de la zona. Y es que el restaurante ofrece varios menús para todos los gustos. Como el menú tradicional que incluye, entre otros platos, el guiso casero del día o el pincho de lechazo con verduras o el menú degustación con paté casero con pan tostado y puré de frambuesa o el lechazo asado en horno de leña tradicional. Y todo maridado, como no podía ser de otra manera, con los vinos  de la casa como Yllera Privée u Olivante de Laura. También es posible elegir a la carta.

Cuentan además con una sala con capacidad de hasta trescientas personas en las que organizan presentaciones, eventos, reuniones y comidas de todo tipo.

Con la reciente ampliación de sus instalaciones, aseguran en su página web, y “con nuevas cocinas y comedores subterráneos, Grupo Yllera fortalece así su implicación en un proyecto enoturístico en el que vino, la cultura y el ocio, se encuentran íntimamente ligados”. Un proyecto del que se sienten especialmente orgullosos ya que les ayuda a compartir, afirman, “nuestra visión del vino como algo vinculado a nuestra cultura, a nuestra forma de vivir y arraigado en toda Europa”.