Al Paseo de la Castellana de Madrid solo le faltaba un restaurante asequible y algo más desenfadado, pero a la vez atractivo y seductor.

Estas características están perfectamente reunidas en Lúbora Madrid, un local asentado en la calle Edgar Neville, 39 en el que se cuidan al máximo los pequeños detalles: un ambiente cuidado, una cocina cosmopolita con productos de alta calidad, unos precios asequibles para casi todos los públicos y una mimada, y elaborada, presentación de sus platos.

Estos son los cuatros puntos clave con los que Raúl Harillo, al frente del restaurante, presenta cada día una magnífica propuesta gastronómica muy diferenciada. Así, este espacio, que sigue una decoración de estilo industrial y con dos espacios diferenciados (zona de barra y salón comedor), busca ser un punto de encuentro para los habituales y vecinos del barrio, tanto por el día como por la noche.

Para los que no le conozcáis, Raúl Harillo, chef y propietario del restaurante Lúbora, se formó en la prestigiosa ”Basque Culinary Center” y más tardetrabajó en restaurantes como El Chaflán, Pedro Larumbe, Goizeko Kabi y Diverxo.

Lúbora, que nació como un restaurante especializado en cocina tradicional con toque fusión, ha evolucionado su propuesta hasta ofrecer tres menús degustación “sorpresa” para todos los gustos. El comensal elige el número de platos – Corto (seis pasos), Medio (ocho pasos) o Largo (diez pasos) – y se sienta en la mesa mientras se deja maravillar por misteriosas propuestas del chef basadas en productos de temporada.

Por eso, en la carta se hallan propuestas muy dispares, desde el muy solicitado Arroz Milanesa con jamón de pato, pistacho verde y queso manchego, pasando por la casquería más "chic": las crujientes orejitas de cochinillo confitadas con chimichurri y los callos a la madrileña picantitos o guisos tradicionales de cuchara, como carrilleras glaseadas con hoisin sobre meloso de zanahoria. Para acabar, disponen de varios postres caseros, entre los que sobresalen su ya famosa leche con galletas.

Además, en Lúbora se puede disfrutar de menús especiales para grupos, desde un aperitivo con su propia cerveza artesana “IPA” y de copas hasta la madrugada. Raúl Harillo nos ofrece, en definitiva, una propuesta gastronómica divertida, ideal para compartir y sin dejar de lado su cuidadosa carta de vinos. Un restaurante que promete convertirse en un local de referencia.