El Poke, pronunciado “poh–Kay”, es un bowl de sushi inspirado en Hawai. La cocina de estas islas del Océano Pacifico es un gran nicho de influencias culinarias. Ohana Poke House ha dado una vuelta de tuerca gastronómica este plato, a través de una sorprendente fusión de la comida asiática y hawaiana en sus ingredientes y, sobre todo, en sus salsas y aliños originales que les desmarcan del resto de “mundo poke” madrileño, mucho más mainstream y al que se han apuntado muchos locales por el postureo de tener en su carta ser la “comida de moda”.

La gastronomía de esta marca, destaca por sus ingredientes naturales y por los innumerables beneficios nutricionales que aportan en cada uno de  sus platos; entre ellos la mejora de la salud  intestinal, gracias a los alimentos fermentados que han metido en sus recetas. Todo es fresco, orgánico y apto para veganos y celiacos.

El local nace de la pasión y el #GirlBoss de sus dueñas: Isa y Bella. Se conocieron en Shangai. Pero fue en Los Angeles donde nació su amor por el Poke. “Estabamos en Venice Beach, en un sitio no muy grande que tenía una ventana muy pequeña, donde había surfers y turistas esperando a su poke: un bowl con pescado marinado, arroz y algún topping. Nos encantó el concepto de que estuvieran abiertos hasta que el pescado se les acabara. Eso quería decir que si querías probar ese poke fresco tenías que ir pronto”.

Tras un periodo de investigación gastro, con estudios de mercado y viajes a Hawai para conocer la esencia y el origen del Poke, trasladaron ese estilo comida “healthy” que arrasa en Los Angeles, al barrio de Chueca (Calle Barbieri 1, Madrid), bajo el nombre de Ohana (en hawaiano significa familia). Han creado el concepto de “fancy fast food”, con una carta de bowls tradicionales con un toque gastro, ideado por reconocidos chefs de Shangai y Hawai.

En su carta hay recetas de Poke tan deliciosas como el “Sexy Ohana Bowl” (arroz blanco, salsa de naranja trufada, atún rojo, huevas de pescado, edamame, chalotas y naranja), el “Mi tuna is on fire” (arroz, atún flambeado, salsa de ponzu, tomate cherry, brocili, naranja, pimienta rosa y un toque de aciete de trufa) o el poke de inspiración española “Parpika que rica bowl” (arroz blanco de sushi, langostinos, salsa de smoked prapika, pimiento rojo, brocli, aguacate, huevo de codorniz fermentado y cebolla crujiente).

Verdaderas ambrosías de fusión hawaiana, que maridan con bebidas 100% orgánicas como el agua de coco natural, cerveza artesanal, sake o Kombucha (una bebida prebiótica de tradición milenaria, natural y fermentada). Y como todos los ingredientes son frescos, van cambiando los menús por temporada (otoño-invierno y primavera-verano). Próximamente ofrecerán también cócteles de inspiración hawaiana.

Una de los atractivos de Ohana, es que da la posibilidad de customizar el bowl con los ingredientes favoritos de cada uno: pescados, verduras y salsas caseras gastronómicas (sin gluten), adaptándose a  todos los requisitos dietéticos sin perder detalle en cada uno de sus platos. Y, por supuesto, la posibilidad de convertirlos en veganos.

Ohana Poke House funciona como Take Away (con un exquisito packaging al que no le falta detalle, incluidas unas monísimas pegatinas y todo tipo de información relativa al poke), o como espacio de degustación con la posibilidad de comerlos en el propio local. Si se quiere vivir la verdadera experiencia Poke, Ohana Poke House es el sitio imprescindible.