El Restaurante Sandó cambia su cara y su carta por un día… o más bien ¡por una noche! Porque en la que es conocida como la noche más terrorífica del año, este espacio se transforma y ofrece un menú especial para alimentar a zombies, momias, monstruos y demás criaturas que salgan a la calle con hambre y ganas de divertirse. ¿Preparados para hincarle el diente?

  • Tumbas caramelizadas. (Escalope de foie con cereales y cebolla caramelizada al Pedro Ximénez).
  • Esqueleto sangriento. (Costillas de ternera con mostaza de frutos rojos y puré de boniato).
  • Terrorífico zombi acuático. (Ventresca de atún rojo con jugo de ostras y cremoso de setas de temporada).
  • Gusanos trufados con ojo de dragón. (Tallarines de vegetales con huevo flor trufado).
  • Cerebro dulce. (Fondant de praliné).
  • Vísceras de monstruo. (Sorbete de manzana verde).

Después de este festín para el que será necesario reservar mesa con antelación, la fiesta continúa en Las Cuevas de Sandó, un rincón mágico con cinco siglos de historia en el que seguro que han ocurrido sucesos espeluznantes que pueden salir a la luz esa noche… ¿No creéis que pudo ser un escondite perfecto para criaturas nocturnas?

Cada uno que se imagine lo que quiera, pero no se nos ocurre mejor lugar que este para contar relatos de miedo acompañados por unos deliciosos cócteles. Para mimetizarse en semejante ambiente, ¿qué tal un Bloody Mary?