Ajoblanco está situado en una ubicación privilegiada, calle Tuset , nº 20 (Barcelona), cuya leyenda se remonta a los años 70 con el mítico Bocaccio, punto de encuentro de la gauche divine barcelonesa. Hoy sigue siendo el epicentro de la mejor oferta de ocio de calidad y, en pocos metros de distancia, se encuentran varias de las mejores salas de fiesta y clubs de Barcelona.

La personalidad de su decoración, combinada con el savoir faire de su equipo sitúa a Ajoblanco como lugar de referencia dentro de la oferta lúdica y gastronómica de la zona alta de Barcelona. Un espacio en cuya concepción se ha cuidado cada detalle, y que ofrece una experiencia culinaria basada en la tradición de la cocina elaborada con el mejor producto fresco.

Su localización y diseño le otorgan una doble vida como espacio de ocio nocturno idóneo para continuar las cenas con una primera copa o como punto de encuentro para emprender una ruta nocturna en una de las zonas más vivas de la ciudad.

  • El Interiorismo

El diseño de Ajoblanco ha corrido a cargo del estudio Contemporain, de Lázaro Rosa-Violán. Interiorista, diseñador y pintor, Rosa-Violán es un artista total que encuentra en sus viajes la inspiración para su prolífica obra. Cuando tuvo que imaginarse Ajoblanco, tuvo claro desde el principio que industrial y cocina serían los conceptos principales que definirían el proyecto. 

El estilo industrial impreso en el local ha sido rebajado y adaptado a lo contemporáneo. Su referente son los años 20 en los Estados Unidos y el estilo creado en fábricas y almacenes situados en las periferias de las ciudades como opción de vivienda. Es por ello que dicho estilo se refleja de forma casi exclusiva en la iluminación. El uso de un sinfín de modelos de lámparas y apliques, con tulipas de distintos tamaños y formas y estructuras tubulares, evoca esa atmósfera y le confiere al espacio un aire desenfadado. El espacio se presenta diáfano y se han usado piezas de mobiliario muy diferentes entre sí.

  • El Restaurante

Su carta, que se elabora en función de la disponibilidad de productos frescos de la máxima calidad, incluye una selección de tapas clásicas como son sus Calamares de playa, Croquetas de jamón o gorgonzola, Pulpo a feira o la Ensaladilla con ventresca.

También disponen de entrantes muy demandados como son el Ceviche de corvina o atún, el Carpaccio de Ternera, el Wok de Verduras y Gambas estilo thai o el Canelón de salmón y gambas. Pero la que no deja indiferente a nadie es su amplia oferta de arroces, una de sus grandes especialidades: Paella de pescado y marisco con arroz de pals, Arroz del Señorito (peladito), Risotto de chipirón con arroz venere, etc..

También se han ganado muchos fans sus deliciosos pescados y carnes como el Rodaballo a la Donositaira, el Tartar con Guacamole, el Pulpo a la parrilla, el Chuletón de vaca vieja de Girona, el Entrecot con salsa Jack Daniels o la Tagliata de buey.

Y nunca hay que saltarse los postres caseros, donde brillan el Pastel de queso, el Eton mess de la Kate, el Canollli siciliano o el Cremoso de Maracuyá, Coco y Chocolate blanco. Todos los platos se cocinan al momento para preservar su frescura.

  • La Coctelería

La propuesta de Ajoblanco ofrece coctelería de autor, 
clásicos bien conocidos como Mojitos, Caipirinhas, Margaritas o Daiquirís, además de recomendaciones fuera de carta, haciendo un repaso por la coctelería internacional.