Yamike es uno de esos locales que tienen vida propia, que se adapta a las necesidades de los clientes y que además es un reflejo de la esencia de Bilbao. Un espacio versátil, diferente y multifuncional en el que se funden las técnicas tradicionales de la comida vasca con las nuevas tendencias vanguardistas.

Los chefs de Yamike, que abrió sus puertas en el casco viejo de la ciudad en el año 2014, se han dedicado a crear una amplia oferta gastronómica capaz de satisfacer todos los gustos. Si se visita el local es obligatorio probar las brochetas de pollo con setas, el confit de pato asado o el bacalao a la vizcaína. En su carta se incluyen además una gran variedad de crepes que sorprenden a los comensales al combinar ingredientes como la morcilla de Burgos y el huevo frito con el rulo de cabra y la cebolla caramelizada.

Y para lo que prefieren los sabores dulces está el crepe de caramelo con frutas del bosque y nata. Sus exquisitos platos pueden ser complementados con la amplia selección de vinos, compuesta por tintos, rosados y blancos.

Y es que el equipo de Yamike nunca duerme. Por la mañana ofrecen el mejor desayuno de la zona mientras que por la noche se han convertido en todo un referente en el ocio nocturno de la capital. Un local perfecto para pasar un rato agradable entre amigos mientras se toma alguno de sus famosos cócteles, entre los que destacan los mojitos de sabores, el daiquiri de plátano, la caipiriña o su delicioso cóctel italiano negroni.

La decoración de su establecimiento es una clara invitación a relajarse y vivir una experiencia gastronómica única. La disposición de sus mesas logra un ambiente acogedor, que se complementa con la iluminación y con sus detalles en madera. El lugar perfecto para olvidarse del día a día y simplemente dejarse llevar y disfrutar.