El Bund abrió sus puertas en 2009 con la ilusión de dar a conocer en Madrid (C/ Arturo Baldasano, 22) la riqueza de la cocina china en su más alta gama.

Hoy en día, ese objetivo se ha cumplido y atrás han quedado tópicos de este estilo de cocina, donde actualmente ofrecen un servicio exquisito en la elaboración de sus platos así como en la atención al cliente, sintiéndoses orgullosos del camino recorrido.

Con la temporada estival, las temperaturas del termómetro ascienden y el restaurante inaugura, un año más, su espectacular terraza. Situado en la planta baja del restaurante, este espacio acoge hasta cuarenta comensales. Su decoración sugiere los célebres Jardines de la ciudad de Suzhou, en la provincia china de Jiangsu, que están considerados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Sus muros emulan las tradicionales ventanas de la famosa ciudad de los jardines y gracias a la sombra de nogales y fresnos, la terraza es un espacio privado, fresco y silencioso. Por la noche, los juegos de luces y las velas la convierten en un romántico recinto donde cenar y tomar la primera copa.

El nombre de El Bund proviene de su época colonical británica (a finales del siglo XIX y principios del siglo XX) quienes llamaron así a esta zona del malecón de la ciudad de Shanghái (China) y fue uno de los mayores centros financieros de Asia.

La carta de El Bund es impresionante y muy interesante. Más de 200 platos para viajar por los verdaderos sabores de la cocina más antigua del mundo y disfrutar de las especialidades de cuatro diferentes regiones que conducen, a su vez, tres chefs distintos. La principal materia prima de su cocina llega directamente de Shanghai, por lo que la calidad y trazabilidad de sus platos es única.

Destacan sus platos de tallarines, fideos y los dimsum, con pasta elaborada artesanalmente y al momento por uno de los chefs especializado. Encontraremos platos crujientes preparados en una perfecta fritura, elegante, ligera y saludable, como los Rollitos de Primavera -inmejorables- o los Crisantemos rellenos de Gambas -una feliz delicatessen-, abrirán el apetito de forma innata. Asimismo también podemos encontrar sus tradicionales platos de Espinacas con Sésamo, Berenjena a la Sichuanesa -deliciosa-, Tofu Ahumado, Huevo de 100 años, Ensalada de Medusa... así como otras especialidades orientales: el Cohombro (pepino de mar) o el Haliotis (abulón).

Un escenario realmente seductor, donde las horas son infinitas en un entorno realmente sorprendente. Para finalizar nuestro momento gastronómico, podemos elegir entre un amplio repertorio de cócteles, liderado con 18 tipos de Gin Tónics -entre otras bebidas vanguardista y de autor- con las que finalizar así una sesión de auténtica comida china.