Me encanta la versatilidad de las trufas y salirme de la norma, alejarme de estereotipos que sólo encajan con natas, mantequillas y cantidades ingentes de chocolate y lanzarme a hacer pequeñas maravillas partiendo de ingredientes vegetales y sin lácteos.

Yo hago las trufas así. Y según me dicen, siempre gustan. Para los que querais hacerlas, admiten también perfectamente coco rallado, cítricos, semillas… Todo a vuestro gusto.

Ingredientes para unas 15 trufas (depende del tamaño que las deis, evidentemente):

  • 100 gr de dátiles sin hueso. Cuanto más jugosos y dulces sean, mejor.
  • 60 gr de avellanas tostadas.
  • 1 cucharada de cacao puro en polvo.
  • 1 cucharada generosa de puré de manzana.
  • Más cacao puro para rebozarlas.

Modo de elaboración:

Lo primero es aseguramos de que nuestros dátiles no tienen hueso. Si estos lo tienen, pues se lo sacamos con cuidado. Si los dátiles fueran secos, que a veces ocurre, los hidratamos un poco en agua un rato antes y así estarán más manejables y tiernos.

Posteriormente, molemos las avellanas y los dátiles con una picadora, añadiendo el cacao puro. Más tarde le añadimos el puré de manzana y lo mezclamos bien. Cuando lo tengamos todo bastante homogéneo, vamos formando bolitas a nuestro gusto.

Las que vayamos realizando, las rebozamos en cacao puro y las metemos un rato en la nevera para que se queden más consistentes y... ¡estén más ricas!. Si lo deseais, también se pueden congelar.

Otras ideas:

Si van a ser consumidas por veganos, y tenéis algún bizcocho libre de huevo y lácteos que ellos puedan tomar sin problema, podéis moler un poco de bizcocho junto a la mezcla. Esto le dará una consistencia muy interesante.

También podéis usar otros purés como de plátano o calabaza.

Y por supuesto variar de fruto seco o combinar varios. ¡La imaginación al poder!