Gazpachos hay cientos. Hay tantas recetas de este plato como casas donde se cocina. Y cada uno le da su toque personal. Este está inspirado en la receta de un gran chef, pero adaptado a la manera en que gusta en mi casa: con mucho tomate de calidad y algún toque extra para dar con las claves del éxito.

Sólo puedo decir que este plato es la gran medicina anti veranos calurosísimos, con un aporte extra de minerales y vitaminas para no desfallecer. Pero se puede tomar cualquier época del año por lo rico que está. Incluso como entrante de una comida especial. ¿Probamos?

Ingredientes para 4 personas:

  • 4 tomates maduros medianos.
  • 1 lata de berberechos al natural.
  • 1 diente de ajo.
  • 1/4 de pepino.
  • 1/3 barra de pan (tipo baguette).
  • 1 vaso de zumo de tomate.
  • 1 cucharadita de albahaca fresca.
  • 1 cucharada generosa de mayonesa.
  • Sal.
  • Pimienta blanca.
  • Aceite de oliva virgen extra.

Modo de elaboración:

Ponemos todos los ingredientes (menos los berberechos) en un bol para que se vayan empapando y tomando sabores unos de otros. Posteriormente lo batimos todo.

Hay quien lo pasa por un "chino" para tener una textura final más fina pero yo prefiero dejarlo así. Me gusta ese rollo ‘rústico’. Cuando lo tenemos bien batido, lo metemos en la nevera unas cuantas horas.

Cuando lo vayamos a servir ponemos los berberechos en el fondo del plato y encima el gazpacho. De esta manera los comensales se encontrarán la sorpresa al meter la cuchara... y en boca es una mezcla muy interesante.

Admite perfectamente congelación. A mí me gusta hacer mucha cantidad y congelarlo en tarros de cristal echando al gusto en cada uno para dos personas, tirando por lo alto con raciones generosas, y así no sobra nada.