Si hay un aperitivo que me encanta es este. Una versión del plato por excelencia del verano en Murcia, su famosa ensalada murciana, pero de bocado y reinventado, porque presentar las cosas de manera individual parece que atrae más y para comidas informales es una maravilla poder tener las cosas en plan mini, sobre todo si hay mucha gente pues todo es más fácil.

Ingredientes: tomates de conserva casera (1 por cucharita), huevo duro (con 1 dará para adornar 4 cucharitas), cebolla morada en lascas, aceitunas negras (una por cucharita), 1 montoncito de atún para cada una y aceite de oliva virgen extra, preferiblemente de trufa.

Modo de elaboración:

Es tan fácil como cocer los huevos, 11 minutos de reloj. Dejar enfriar y pelar (cuanto más dejemos enfriar los huevos más nos costará pelarlos, aunque nuestras manos nos lo agradecerán porque no se quemarán, eso sí ).

Los tomates los escurrimos ligeramente y los vamos colorando en nuestras cucharas de servir. Las adornamos al gusto con el resto de ingredientes, y acabamos rociando con un poco de aceite de oliva virgen extra, puede ser normal o del gusto que prefiráis, a mí me encanta este plato con el de trufa, me parece una combinación exquisita, pero si no lo tenéis ya os digo que  con cualquiera estará rico.