Viñas viejas que miran al Mediterráneo, la influencia del viento marino y un respeto absoluto por lo que la tierra ofrece. Este es el resultado de este nuevo Quíbia de la bodega mallorquina, Ànima Negra. Un blanco del año 2016 donde la mineralidad, la salinidad y la elegancia son sus características más destacadas.

La originalidad de este vino comienza con las variedades utilizadas en su elaboración: un coupage de 60% de uva Callet (variedad tinta autóctona de Mallorca), con un 30 % de uva Premsal (variedad blanca de la isla) y un 10% de Giró Ros. Dos variedades tintas y dos blancas para obtener como resultado un vino sorprendente y con mucha personalidad.

Tras una vendimia manual en pequeñas cajas de diez kilos, la selección de las uvas fue también manual. Uvas que fueron antes enfriadas en una cámara y sobre un lecho de nieve carbónica para evitar oxidaciones. La Premsal se maceró en frío durante diez horas. Después del prensado y desfangado en depósitos especiales, se sometió a una fermentación a baja temperatura y con levaduras propias de los viñedos de la bodega, lo que ha permitido ahondar más en la tipicidad del suelo y las distintas variedades utilizadas.

De la simbiosis irrepetible de un clima, una tierra y unas variedades autóctonas surge este vino particular y alejado de las tendencias actuales de elaboraciones impersonales. Esta combinación es la base de la filosofía propia en Ànima Negra, tanto en la forma de entender la viticultura como en el vino en sí mismo.

Quíbia 2016 es un vino que en nariz cuenta con recuerdos florales, a fruta blanca, fresco y mineral. En boca es elegante, largo, untuoso y muy salino. ¡Un blanco mediterráneo que engancha!