Paulino, a las puertas de su 65 aniversario y con renovado empuje, sigue con el empeño de dar de comer con toda la imaginación que su creativa mente gastronómica ofrece, aún más, después de tantos años de trayectoria.

Tal como nos explican en su página web: "Fue una suerte. La historia de Casa Paulino comienza en los años cincuenta de la mano de Paca y Paulino, mis suegros. Una historia de amor, esfuerzo y alegría. Un golpe de suerte, un décimo de lotería premiado los empujó a cumplir su sueño, el de estar juntos y montar un pequeño negocio donde ofrecer al cliente una comida honesta y un servicio familiar pero impecable. Allí se crió mi marido, el segundo Paulino y allí aprendió el misterio de los fogones y la vocación de servir. Con él se modernizó y amplió el negocio abriendo el Restaurante Paulino de Quevedo -Madrid- pero ni los estudios ni los viajes al extranjero hicieron cambiar la esencia de su origen, la del gusto por ofrecer al cliente momentos de felicidad".

Apodado en su día por sus precios moderados como "El Zalacain del Pueblo" Paulino da un nuevo paso hacia el que puede ser el comedor más cautivador del Madrid 2.0.

Todo ello con una excelente cocina, sencilla, en un marco moderno, acogedor y confortable, cercana a Madrid y a los madrileños. Así son, sencillamente, sus sólidos argumentos.

Por eso, muchos madrileños sabemos que entrar en Paulino es llegar a una casa familiar donde vamos a comer muy bien y a disfrutar con los cinco sentidos. Y en Hitcooking hemos sido partícipes de la magia que transmite cada rincón de su local y de sus platos.

Decidido a seguir en la brecha, Paulino renueva su ya conocida cocina clásica con nuevos aportes más actuales, añadiendo además actividades de ocio gourmet para disfrute de sus numerosos clientes y amigos.

El poder encantador que envuelve a Paulino se traslada a cada plato con la sutileza que los grandes genios de la cocina saben desarrollar.

Para ello este cocinero prepara un repertorio de nuevas recetas y promete seguir dándolo todo en los fogones para sorprender a su público y a los foodies más modernos con platos maravillosos, sencillos, en los que se ve lo que se come, sin olvidar sus soberbios platos de cuchara, menestras, escabeches, callos y estofados, que salen cada día de sus fogones para deleite de los gourmets más experimentados.