De un tiempo a esta parte, en las cocinas de muchos restaurantes, ya se conoce el problema que supone el gluten para alérgicos, intolerantes o celíacos. Y, más allá de las modas, se tiene cuidado con la contaminación cruzada para que nadie se vuelva a casa y recuerde la cena o el almuerzo como una mala experiencia.

Así que hemos ido a la caza de platos gluten free para que la visita a cualquiera de estos sitios sea agradable, ‘fácil’ y deliciosa tanto para los que en mayo ‘celebran’ su mes, como para sus acompañantes sin alergias.

Aquí va un recopilatorio de restaurantes en Madrid en cuyas cartas se ofrecen platos, o bien elaborados sin este alérgeno o fácilmente adaptables con harinas aptas, para hacer la vida social de los celíacos un poco más fácil.

Este local es un lugar mágico, casi casi una caja de cartón que hace viajar al comensal muy lejos a través de la fantasía de Julio Verne y de una cocina clásica a la que se suman los acertados toques de autor de Iván Sáez, a través de distintos menús sorpresa precedidos por una Snack Box (un claro homenaje al nombre del restaurante, con el aperitivo).

Tanto en sus menús degustación como en las sugerencias fuera de carta, la mayoría de los platos son fácilmente adaptables o directamente están libres de gluten. Su buen hacer les ha llevado a conseguir un Sol en la edición 2018 de la Guía Repsol.

Es la propuesta más informal del restaurante Sandó, ubicada en la recepción del Hotel Santo Domingo, a pocos pasos de la Gran Vía, por lo que es perfecta para reponer fuerzas en medio de un paseo turístico con sus suculentos pintxos.

Entre los 'sin gluten' encontramos Ravioli de calabacín relleno presa ibérica al Strogonoff, Solomillo de pato con salsa de trufas, Cazuelita de callos a la madrileña o Lagarto ibérico con patatas a la crema entre otros. Entre los postres, por raro que suene… su Sándwich de chocolate y vinagreta de naranja también es apto para celíacos.

Fritos o rebozados… ¿sin gluten y fuera de casa? La Malaje promete una experiencia gastronómica de raíces donde los sabores del sur explotan en cada bocado. Y como en todo buen andaluz, no pueden faltar esos fritos, que aquí se preparan con harina de garbanzo en la mayoría de los casos. La cocina de Manuel Urbano y Aarón Guerrero se caracteriza por la búsqueda del buen producto de mercado, por lo que gran parte de los platos aptos para celíacos serán sugerencias, platos hechos al momento por los que sin duda merece la pena dejarse llevar.

Algunos ejemplos en carta: Ensalada de verduras asadas con mojama de atún, Ensaladilla de gambas con pipas de mar, Remojón de naranja y bacalao, Longueirón de Huelva en escabeche, Carrillera de bellota en salsa de tomate ‘embotao’ o de la barra, su riquísima Tortilla de patatas ‘La Malaje’. Ah, y en vez de panes industriales, ¡preparan sus propias arepas de maíz!

Además de estar en un enclave privilegiado de la capital, es un restaurante donde se cuida la calidad del producto y, por supuesto, también al comensal. Aunque no hay una carta separada 'sin gluten', conocen perfectamente el protocolo y hay multitud de opciones adaptables en carta.

Dos de los must del restaurante, y que están libres de este alérgeno, son su Cochinillo de Espirdo asado lentamente al horno con guarnición y su premiado Cocido madrileño en puchero de barro. También son aptos su Gazpacho o la Sopa de verduras, el Estofado de rabo de toro, los Callos de ternera, la Paletilla de cordero asado, el Lomo de bacalao al horno con ali oli gratinado, varios arroces, ensalada de tomates de temporada… y de postre, por ejemplo, su rica Crema catalana. Ah, y siempre tienen pan y cerveza sin gluten, embutidos y aperitivos tanto en mesa como en barra. ¡Como en casa!

  • Malena Café

Desde el desayuno hasta la cena, Malena Café nutre con su deliciosa y variada oferta para todos los públicos a quienes busquen calidad, buen precio y se acerquen a su coqueto espacio albergado en el Hotel Tryp Madrid Chamartín.

Para desayunar en su buffet hay panes y bollería específica (además de fruta, quesos…); a mediodía, además del apartado de ensaladas, tienen pasta sin gluten y se pueden pedir determinadas carnes o pescados a la plancha al momento. Entre las deliciosas tartas caseras que protagonizan las meriendas, tanto la de manzana, como la espectacular de chocolate son aptas, así como el Lemon curd o la macedonia de mojito. En definitiva, un rincón estupendo para los celíacos en cualquier momento del día.

En Oceanika, el restaurante más transmutador de la capital, nada es lo que parece… Su asequible carta llena de trampantojos, además de aportar una experiencia de lo más divertida, está deliciosa, y los celíacos disfrutarán con platos como los tiraditos, ceviches o tartares, el Temaki a la mexicana (cazón rebozado en harina de garbanzo), su original Bloody Mary (que se agita en coctelera pero luego se mastica) o La cafetera desestructuradora, con una presentación ideal. También su postre estrella, el Sushi, sweet sushi, es apto para celíacos. Uno de esos sitios a los que se vuelve.

Ubicado en el corazón de Madrid, es perfecto para disfrutar de una gastronomía clásica con un excelente producto. En su carta siempre hay varias opciones señaladas con la espiga tachada, y en la recién estrenada de primavera encontramos por ejemplo: Tallarines de vegetales a la carbonara con trufa, Callos a la madrileña con mousse de garbanzos, Medallones de merluza con carabineros y salsa de cítricos, Tournedó de vacuno con patata violeta confitada o Pétalos de tomate, cebolleta asada y anchoas del Cantábrico.

Además, los domingos por la mañana, de 12:30 a 15:30, ofrecen un completísimo brunch que incluye bebidas, lácteos, fruta, embutidos, huevos revueltos, bacon, ensalada de arroz, quesos, panes y bollería sin gluten; y también platos principales como la Ensalada de salmón ahumado con langostinos y vinagreta de mango con frutos secos. Todo un homenaje de fin de semana el #SandóBrunching.

Siguiendo la estela vanguardista de la ciudad de la que toma su nombre, el grupo Shanghai Mama ha puesto en marcha tres restaurantes en menos de un año revolucionando Madrid a golpe de palillo. Cada local cuenta con detalles diferenciadores tanto en la estética como en sus cartas aunque siempre bajo una máxima común: ofrecer la gastronomía china de hoy y siempre, la que se come en las calles de Shanghái pero con productos de calidad y en gran parte, materia prima española.

Para alegría de los celíacos amantes de la gastronomía oriental, tienen hasta algún dumpling y muchos de los platos que sirven se pueden adaptar porque usan salsa de soja sin gluten. Entre ellos, Ensalada de verduras de temporada al vapor, Ha Kao relleno de gambas, Pechuga de picantón al limón, Pato Shanghai mama crujiente en salsa de almendras o Papillote de langostinos en salsa de té.