En las aguas traslúcidas del Valle de Arán se cultiva uno de los mejores caviares europeos, fruto de los esturiones siberianos que crecen en la planta del rio Garona. Todo ello en un entorno de belleza espectacular, con métodos artensanos, criterios de sostenibilidad y con la osadía de ofrecer todo el producto fresco a un mercado internacional tan exigente como el de Rusia, Japón, Francia o Inglaterra.

El caviar está considerado mundialmente como un manjar refinado y codiciado por los mejores gourmets. El “oro negro de la gastronomía”, como algunos le han bautizado, se elabora a partir de las huevas del esturión.

La sobreexplotación de los ríos y la pesca descontrolada llevaron al esturión al borde de la extinción. La comercialización del apreciado caviar provenía principalmente de la pesca furtiva o se desarrollaba en una absoluta irregularidad legislativa en cuanto a la información del origen y tipología del producto. Desde 1998, su comercialización internacional está regulada por el convenio CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres).

Un entorno excepcional

Situado en el corazón del Valle de Arán, rodeado de los picos más altos y majestuosos y con una marcada influencia atlántica, el territorio aranés es un paraje en el que confluye una gran diversidad de ecosistemas en un territorio muy reducido. Esta característica convierte la zona en un área rica en matices y sensaciones. Así es Caviar Nacarii, un producto lleno de matices como el valle en el que se produce y, sobre todo, de extremada pureza.

El Valle de Arán es uno de los territorios más emblemáticos de los Pirineos, un punto de encuentro para los amantes de la naturaleza, el paisaje y la gastronomía. Además, Caviar Nacarii mantiene un fuerte compromiso con este entorno y colabora activamente con las administraciones locales para el desarrollo de un turismo gastronómico complementario al turismo de nieve, tan arraigado en el territorio aranés.

Como la naturaleza mima los esturiones, en Caviar Nacarii cuidan y preservan la conservación de esta especie milenaria y protegida, mediante la cría en cautividad del esturión. Gracias a estas atenciones y un proceso de producción y envasado totalmente artesanal, se mantiene viva la magia de los primeros maestros del caviar.

Los esturiones de Caviar Nacarii crecen de forma natural y sostenible en el agua pura del río Garona. Las cristalinas aguas, procedentes del deshielo, son el ingrediente mágico del hábitat de los esturiones. El resultado: un exquisito caviar sin olores ni sabores ajenos, el prodigio del Valle de Arán.

Cada una de las latas de Caviar Nacarii contiene un producto único que evoluciona con el paso del tiempo. Es un caviar rico en matices, capaz de proporcionar una amplia gama de sensaciones al paladar, porque sólo se comercializa caviar fresco, sin someterlo a ningún tipo de pasteurización, consiguiendo de esta forma un óptimo resultado: Caviar Nacarii, un caviar de excelente calidad.

Calidad y tradición

Caviar Nacarii se creó en el año 1999 en Les, en el Valle de Arán. Es una empresa productora de caviar y carne de esturión, fruto del esfuerzo de un equipo de artesanos y biólogos que elaboran un exquisito caviar, siguiendo el método tradicional de los maestros iraníes, iniciado hace más de 200 años.

Con una estrategia productiva orientada a la máxima calidad, combina a la perfección la artesanía con el cumplimiento de las normativas europeas de seguridad alimentaria. Este esfuerzo es el que, día a día, reconocen los paladares más exigentes, que ya valoran esta marca de caviar como una de las más exclusivas elaboradas en Europa. Una producción limitada de 850 kg anuales nos permite el cuidado máximo de cada detalle.