Los días 5 y 6 de noviembre la ciudad toledana de Consuegra acogerá el IX Certamen Nacional de Pinchos y Tapas Medievales. El encuentro gastronómico que organiza la Red de Ciudades y Villas Medievales llevará hasta los bares y restaurantes de la localidad las tapas que representan a cada una de las diez ciudades de la Asociación de localidades al precio de 2,50 euros acompañadas de una caña o un vino.

La historia de la ciudad consaburense, y su siempre recomendable visita en cualquier época del año, disfrutará ese fin de semana de su pasado medieval. Una de las muchas épocas históricas para las que Consuegra es un bellísimo libro abierto.

Todos estos paladines culinarios han resultado campeones del concurso de pinchos y tapas medievales que se celebra en sus respectivas localidades. Sus creaciones se expenderán al público los dos días (5 y 6 de noviembre) al precio de 2,50 euros, acompañadas de una caña o un vino en otros tantos bares de la localidad.

Todas las tapas han sido elaboradas con productos que ya existían en la Edad Media. Esta condición que limita los ingredientes agudiza la creatividad de los chefs. Todos están elaborados con técnicas de cocina modernas que reivindican los productos de cada una de las ciudades y pueblos de los que proceden. En cientos de ferias por toda España se recrea la época previa al descubrimiento de América, pero ¿a qué supo? O mejor dicho ¿a qué sabe?.

La relación de ciudades que presentarán su pincho en Consuegra tiene la riqueza de la paleta barroca del pintor más famoso de la ciudad, José Jimenez Donoso. Todas estas joyas medievales dejan huella en el visitante de manera individual. Juntas, como lo estarán en la ciudad toledana ese fin de semana, conseguirán hacerla indeleble. Juzguen ustedes mismos: Almazán (Soria), Consuegra (Toledo), Coria (Cáceres), Estella-Lizarra (Navarra), Hondarribia (Gipuzkoa), Laguardia (Alava), Olivenza (Badajoz), Pedraza (Segovia) y Sigüenza (Guadalajara) en España, y Marvão en Portugal.

Y hablando de libros y ciudades: el viaje a Consuegra en 2016 es un viaje al infinito y mágico mundo de las letras. Con motivo del IV Centenario de Cervantes y Shakespeare, y del aún reciente de la publicación de la segunda parte del Quijote, disfrutar de la mejor gastronomía entre molinos de viento quizá sirva también para recordar que vale la pena perseguir los sueños. Hasta los que parecen imposibles por descabellados que parezcan, como el que emprendió el Caballero de la Triste Figura, pueden convertirse en inmortales.

Consuegra fue escenario de las imaginadas andanzas de Don Quijote y Sancho Panza e incluso hay quien dice que pudo ser la ciudad de la que el genio de las letras no quiso acordarse…

Resulta fácil perderse en la fertilidad cultural y sensual de Consuegra. Así que, haciendo caso de Sancho Panza cuando dijo aquello de “teniendo hogazas, no busquemos tortas”, quienes decidan visitar la  ciudad durante el Certamen, podrán degustar el sueño, en este caso convertido en realísimas delicias culinarias, de diez damas y caballeros, cocineras y cocineros, que mostrarán en la ciudad consaburense el noble arte de las candelas de su tierra.