La focaccia de ajo y romero es un pan plano antecedente de la famosa pizza que ya se hacía en el Imperio Romano llamado panis facaius y le añadían especias, aceite, ajos y aceitunas negras.

La focaccia es una receta muy popular en Italia. Se prepara con hierbas aromáticas y aceite de oliva y, en ocasiones, se le añade cebolla, queso o carne (pero no tomate).

En muchos casos se usa la focaccia como base para pizza o incluso para sustituir al pan de molde. La principal diferencia con la masa de pizza es que esta lleva muy poca levadura. Por esto es más fina. En cambio la focaccia lleva más proporción de levadura y es más densa, por eso absorbe mejor el aceite o los ingredientes de la receta.

Para la masa

  • 500 gr de harina de fuerza
  • Una cucharadita de levadura
  • ½ cucharadita de sal
  • Aceite de oliva virgen
  • 350 ml agua tibia

Para el relleno

  • Dos ramitas de romero, donde extraemos las agujas y las picamos
  • 2 dientes de ajo machacados
  • ½ cucharadita de sal
  • 3 cucharada de aceite de oliva virgen
  • Pimienta negra

Preparación

Tamizamos la harina con ayuda de un colador y le añadimos la levadura y la sal. Vertemos 350 ml de agua tibia dentro.

Amasamos durante 15 minutos y a continuación lo cubrimos con papel film., dejando reposar todo durante 30 minutos.

En general, en casi todas las recetas que incorporan levadura es conveniente el reposo para que esta actúe.

Mientras tanto, picamos fino el romero y lo mezclamos con los ajos machacados, el aceite y el resto de ingredientes del relleno, reservando para después.

Un poco antes de cumplirse el tiempo previsto, precalentamos el horno a 200 grados. A continuación preparamos un molde con un poco de aceite de oliva.

A la masa que teníamos reposando le añadimos el relleno de ajo y romero. Lo mezclamos todo y de ahí al molde que teníamos preparado.

Pinchamos con el cuchillo formando pequeños hoyitos en la masa y a hornear durante 20 minutos a 200 grados.