El Certamen del queso de Cabrales ha batido todos los récords imaginables. Se respiraba en el ambiente que ayer la pieza ganadora del certamen podría convertirse en la mejor pagada de la historia quesera a nivel mundial. Quince restaurantes habían llegado desde diferentes lugares, como Madrid, Gijón, Oviedo o incluso Dubái para intentar hacerse con la mejor pieza de Cabrales.

Los aficionados a la gastronomía se dieron cita desde primera hora de la mañana para disfrutar de la fiesta, que agotó los 1.700 kilos de esta preciada joya culinaria que pusieron a la venta diecisiete queserías de Tielve, Poo, Arangas, Arenas y Sotres.

Los elaboradores de este manjar reconocido más allá de las fronteras del Principado han descendido el domingo del corazón de los Picos de Europa para llevar sus mejores piezas, todas con la Denominación de Origen Protegida, hasta la localidad cabraliega donde los miles de visitantes que han acudido han podido degustar y adquirir estos (y otros quesos de la región) mientras un jurado experto cataba las piezas de cabrales para elegir a la ganadora, que automáticamente se ha convertido en la más buscada en la puja.

Los profesionales de la hostelería esperaban impacientes el desarrollo del concurso para pujar por la pieza ganadora. Al final el triunfo se lo llevó la Quesería Arangas, quedando en segundo puesto Valfríu y en tercer puesto Maín.

Tras la entrega de premios llegaba el momento de la puja. Por primera vez la subasta del mejor queso del certamen tuvo presencia internacional con el restaurante Seville’s (Dubái) de Mariano Andrés. Jéssica López, presidenta del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Cabrales, estaba pletórica, porque “para que un restaurante de Dubái haya mostrado interés en la subasta del queso de Cabrales ha dado un carácter internacional al certamen que esperamos que se consolide en la edición número 50 el próximo año”.

Atrás quedaron los estratosféricos 14.300 euros que supuso la entrada en el Guinness World Records la pasada edición. Este año la subasta se cerró en 20.500 euros, logrando un nuevo record y convirtiendo esta pieza en la más valiosa y mejor pagada de la historia. Jéssica López, presidenta de la DOP Cabrales destacó que “el queso Cabrales vive un momento fantástico, estamos muy contentos con el interés que ha despertado en la en todo el mundo”.

La subasta comenzó con un ritmo vertiginoso y se prolongó durante 37 minutos. Casa Román (Gijón), Casa Pedro (Parres) y Cocina Cabal (Oviedo) animaron las primeras pujas. Los otros doce establecimientos mantuvieron el pulso hasta superar los 10.000 euros, con importante actividad de Hotel restaurante Marqués de la Moral (Naveces), El Cenador de los Canónigos (Cangas de Onís), El Ñeru (Madrid), La Cabana (Oviedo), la Parrilla Ramón (Gijón) y la Sidrería La Montera Picona (Gijón) que fue el responsable de una de las mayores ovaciones del día al superar su puja de 14.400 euros el anterior récord.

Pero aún quedaba mucha emoción en una recta final en la que se mantenían El Castañéu (Arenas de Cabrales), Café de la Ópera (Madrid), Seville’s (Dubái), Doña Concha (Oviedo), Carlos Tartiere (Madrid) y El Llagar de Colloto (Oviedo) quien, al fina,l logró hacerse con la pieza por 20.500 euros, un récord absoluto que fulminó el registro del Guinness World Records como el queso más caro del mundo. 

El Cabrales ve así recompensada la labor artesanal de los pastores y queseros de los Picos de Europa. El dinero recaudado en la subasta se destinará a la organización de la siguiente edición del certamen.