Mérida es la Capital Iberoamericana de la Cultura Gastronómica y se nota. La ciudad tiene previsto organizar multitud de actividades durante todo el año, aunque en unos días el turno será para los postres más tradicionales.

Del 24 al 27 de marzo, la ciudad se pone de lo más azucarada gracias a la I Feria del Dulce Conventual y Artesano. Tocinillos de cielo, mazapanes, magdalenas, huesos de santo, corazones de almendras, palmeras de hojaldres o polvorones, serraduras y pastelitos de Belén. Coincidiendo con la Semana Santa, 24 expositores ofrecerán más de sesenta variedades distintas de dulces procedentes de diferentes conventos de la geografía extremeña. También estarán presentes obradores y pastelerías artesanas tanto regionales como del país vecino.

Con esta iniciativa, además de acercar los productos más tradicionales al público, se quiere también contribuir al mantenimiento de los conventos de clausura que, en su mayoría, se sustentan de la venta de dulces artesanos, por lo que el certamen es también un medio de ingreso y una ayuda para sostener el patrimonio y el modo de vida monacal.

Como actividades paralelas habrá también talleres de decoración de galletas con fondant para mayores y para niños, según informa la organización.

La feria abrirá de 11.00 a 15.00 horas y de 17.30 a 23.00 horas, de jueves a sábado, y el domingo de 11.00 a 15.00 horas. El precio de los dulces oscilará desde 3,50 euros y se podrán adquirir alrededor de cien variedades distintas.