Su pasión por los fogones le viene desde niña. Y es que desde bien pequeña ayudaba a su madre y a su abuela en la cocina e incluso las sorprendía con puddings de chocolate “que parecía más bien riñones venosos color marrón-verdoso o eso me decían mis hermanos”. Hoy Mar mrdys tiene un blog de cocina que visitan al mes cientos de personas. Un pequeño rincón donde comparte cada semana parte de su vida.

¿Todos podemos aprender a cocinar o hay casos perdidos?

Todos podemos aprender a cocinar, y es más fácil de lo que la gente se cree. Con ganas podemos aprender cualquier cosa y cocinar es una de ellas.

¿Pero es cierto que cocinar relaja? Porque a muchos más bien les estresa…

A mí particularmente me relaja porque es un tiempo en el que me evado de todo lo demás. Y si lo hago con música de fondo es aún mejor. Te relajarás siempre que te organices ya que de lo contrario sí que puede ser estresante cuando ves que tienes toda la cocina perdida y que eres tú quien lo tiene que limpiar…

¿En qué dirías que se diferencia tu blog de otros?

No sé si será muy diferente de otros, pero sí sé que mi blog es muy sencillo y real, lo que se ve en las fotos es lo que es, sin filtros, sin mil disparos y sin un atrezzo imposible a base de maderas envejecidas y porcelanas imposibles. Es natural y transparente.

Durante estos años has elaborado cientos recetas, pero aún así, ¿hay alguna que aún se te resiste? ¿alguna espinita clavada, nunca mejor dicho?

Pues sí, claro que sí. El arroz no es mi punto fuerte, pese a haber hecho algún curso, nunca me queda como quiero y aunque los demás digan que sí y que el problema es que soy una exigente, sé que no es eso y seguiré insistiendo hasta que lo borde.

¿De dónde surgen todas las recetas que publicas? ¿No se te acaban las ideas?

Surgen de muchas partes. De tradición familiar, de amigos, de compañeras de blog, de series de televisión, de programas de cocina a los que soy adicta, de comidas en restaurantes, de libros, y de inventos propios. En la cocina es imposible que se te acaben las ideas porque siempre hay algo por reinventar, algo a lo que darle la vuelta y convertirlo en un plato nuevo y sorprendente, y lo fundamental, que esté rico. Las recetas y posibilidades son infinitas.

Tres ingredientes que todo buen cocinero debería tener en su cocina

Un buen aceite de oliva virgen extra, ajo y cebolla. Para mí son tres indispensables (y falta alguno pero solo podía elegir tres).

Un consejo para los atrevidos que quieren ponerse el delantal por primera vez.

Que se lo pongan y no tengan miedo. Cocinar es muy fácil y si algo les sale mal, que lo vuelvan a intentar, pero que nunca lo dejen, porque por ejemplo yo necesité fracasar con los roscones de reyes varias (bastantes) veces antes de conseguir un roscón decente que fui perfeccionando y que ahora no falta en casa. La perseverancia nos lleva a tomar confianza en nosotros mismos.

Y muy importante, que vayan limpiando a medida que manchan para no originar el gran caos. Y que cocinen con sentido común y si no tienen algún ingrediente lo sustituyan por otro, si la receta te pide sal del Himalaya recogida por cabras nepalíes en un cesto de oro, de verdad, puedes sustituirlo por sal normal y ¡no pasa nada!

Y otro para los que ya están cansados de cocinar todos los días lo mismo.

Es obvio. Que cocinen cosas nuevas, que activen su imaginación y que varíen, pues ellos mismos y los que se lo van a comer se lo agradecerán. Si todos los días cocinas lentejas con chorizo un día puedes servirlas frías, sin chorizo, con aguacate, gambas picadas y cebolla morada, por ejemplo. O molerlas con un poco de arroz y algún otro ingrediente que te gusta y conseguir unas maravillosas hamburguesas de lentejas.