Es sinónimo de playa, sol y chiringuito. Se toma acompañado, se comparte con los amigos y la familia y siempre es motivo de alegría y celebración. Así es la sangría. Y así es Lolea, una empresa zaragozana que elabora esta bebida tan nuestra de manera artesana, combinando vino y fruta, pero con un toque frizzante que le da un toque más especial.

Todo empezó hace cuatro años cuando un grupo de jóvenes decidieron unirse para recuperar una de nuestras mejores tradiciones; la mejor sangría.

Lolea es un cóctel que viene ya listo para tomar y que según sus responsables es sinónimo de diversión, frescura y buen ambiente. Cada año se elaboran solo pequeñas cantidades de este producto en un proceso totalmente artesanal y en el que se mezclan tan solo los mejores ingredientes. Su calidad y adecuada graduación alcohólica han hecho de Lolea una bebida ideal para disfrutar durante los días de verano.

Con la intención de conservar un sabor auténtico, el equipo de Lolea ha tomado la decisión de no pasteurizar el vino, a pesar de que esto reduce el tiempo de duración del producto. Asimismo, cada botella está dotada con un especial toque frizzante para resaltar el frescor y el tradicional sabor español de esta bebida.

El diseño es otro factor importante. Así que no han querido dejarlo al azar y se han encargado de crear un atractivo envase capaz de reflejar la esencia del producto. Por eso su sangría se presenta en una botella de cristal estampada con lunares blancos y rojos en un claro homenaje a los trajes de sevillana. Un vestido que cambia de color en función del tipo de bebida.

Hoy Lolea se comercializa en dos variedades distintas; la sangría Lolea Nº1, que se produce con vino tinto Tempranillo y Carbenet Sauvignon; y la clarea Lolea, elaborada con vino blanco de calidad Airen o Moscatel. Además de su más reciente concepto, Lolea Brut, un cóctel espumante hecho a base de vino blanco que contiene flor de sauco y manzanas silvestres. Una bebida equilibrada para quienes tienen un paladar más optimista.